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Espacio patrocinadoIrán amplió este lunes su contraofensiva hacia la infraestructura energética regional, atacando con drones la refinería saudita de Ras Tanura -una de las más grandes del mundo- y hundiendo un petrolero en el golfo de Omán.
La escalada provocó un salto de más del 10% en los precios del crudo y generó una fuerte reacción en los mercados globales, con impacto directo en Asia.

Ras Tanura y el golfo de Omán: energía bajo fuego
Las defensas sauditas derribaron los drones sobre Ras Tanura, cerca de Dammam, pero la instalación -con capacidad superior al medio millón de barriles diarios- fue cerrada temporalmente como medida preventiva, según medios estatales. En redes sociales circularon imágenes de humo negro elevándose desde la zona industrial.
En Kuwait, restos de drones interceptados cayeron sobre la refinería de Ahmadi, dejando dos trabajadores heridos, informó la agencia estatal KUNA.
En paralelo, un bote bomba impactó contra el petrolero MKD VYOM, con bandera de Islas Marshall, frente a Mascate, en el golfo de Omán. El ataque dejó un marinero indio fallecido, según la agencia estatal omaní. Irán también ha amenazado la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, paso por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente.
Analistas consultados por AP advirtieron que el ataque a Ras Tanura marca una «escalada significativa», con la infraestructura energética del Golfo en la mira. El objetivo, según expertos regionales, sería elevar el costo económico para Estados Unidos y sus aliados sin destruir por completo la infraestructura crítica.
Impacto inmediato en Asia y los activos refugio
La reacción de los mercados fue instantánea. Las grandes petroleras europeas subieron más de 5%, siguiendo el alza del crudo. El oro avanzó 1,9% y alcanzó los 5.378 dólares por onza, en una clásica búsqueda de refugio ante la incertidumbre geopolítica.
En Asia, el impacto fue negativo: el índice Nikkei de Japón cayó 1,35%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 1,6%. El repunte del petróleo presiona las expectativas inflacionarias en economías importadoras de energía como Japón y Corea del Sur, lo que podría condicionar decisiones de política monetaria en la región.
El índice paneuropeo STOXX 600 perdió 1,8%, arrastrado por sectores sensibles como viajes y banca, en un contexto de volatilidad creciente.
Un conflicto que escala más allá del petróleo
Los ataques se producen en el tercer día de una ofensiva que comenzó el sábado con el asesinato del líder supremo iraní, Ali Khamenei, en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. Desde entonces, Irán ha lanzado misiles contra Israel y varios estados árabes aliados de Washington, incluyendo Kuwait.
El embajador iraní ante el OIEA afirmó que ataques recientes alcanzaron el sitio nuclear de Natanz, aunque ni Israel ni Estados Unidos confirmaron oficialmente esa información.
Para Asia, el foco inmediato está en el estrecho de Ormuz. Cualquier interrupción prolongada en ese corredor energético no solo impactaría el precio del petróleo, sino también las cadenas de suministro, los costos logísticos y la estabilidad financiera regional.
El mercado energético vuelve a convertirse en el epicentro de la tensión global. Y Asia, altamente dependiente del crudo del Golfo, ya siente las primeras ondas de choque.
