Apple enfrenta una nueva prueba para su rentabilidad: el encarecimiento de la memoria amenaza con absorber parte del crecimiento de sus ventas. Las acciones llegaron a caer alrededor del 4% durante la mañana del martes 3 de noviembre, tras conocerse las advertencias de su dirección.
La presión sobre los chips es el eje de la información publicada por The Guardian acerca del balance de la compañía.
Ventas récord con una rentabilidad bajo presión
Según el comunicado de resultados, la empresa facturó US$ 114.500 millones en su cuarto trimestre fiscal de 2026, cerrado el 26 de septiembre, un 12% más interanual. Se trata de un récord para un trimestre de septiembre, acompañado por máximos para ese período en ingresos del iPhone y un récord absoluto en Servicios.
El beneficio diluido por acción alcanzó US$ 2,10, un 14% más, aunque incluyó un efecto favorable de US$ 0,05 procedente de devoluciones arancelarias. Estas también aportaron aproximadamente un punto porcentual al margen bruto del grupo, que quedó en el 47,9%, un dato relevante para comparar la rentabilidad entre períodos.
El ejercicio completo dejó ingresos cercanos a US$ 479.000 millones, mientras la base instalada de dispositivos activos alcanzó otro máximo. Así, el desafío que plantea la memoria aparece sobre un negocio que mantiene capacidad de crecimiento y generación de efectivo.
El colchón de inventarios pierde fuerza
En la conferencia con analistas, el consejero delegado John Ternus calificó de «sin precedentes» el entorno de precios de la memoria. Explicó que las existencias adquiridas anteriormente y los menores costos de otros componentes habían amortiguado parte del impacto, junto con los aumentos de precios de productos.
Para el trimestre de diciembre, la dirección prevé un margen bruto de entre el 45% y el 46%, principalmente por la memoria y también por costos asociados al despliegue de Siri AI. Al mismo tiempo, espera que los ingresos crezcan entre un 7% y un 10% interanual, contemplando las limitaciones de suministro.
Ternus anticipó que las compras de memoria seguirán encareciéndose más allá de diciembre y que el beneficio de los inventarios se reducirá gradualmente. Las subas de precios aplicadas a Mac y iPad en junio, y al iPhone en septiembre, ofrecen una compensación parcial.
La carrera de la IA alcanza a la electrónica
La competencia por componentes conecta este problema con la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial. La demanda de esa infraestructura absorbe suministro y presiona los precios, mientras fabricantes de teléfonos y computadoras afrontan el riesgo de que equipos más caros debiliten las compras, según un reporte de Reuters.
La compañía también aumentó sus compromisos de compra para fabricación en US$ 33.000 millones, hasta US$ 89.700 millones al 26 de septiembre, con el objetivo de asegurar abastecimiento. Son pedidos comprometidos con proveedores y fabricantes, una categoría distinta del gasto en construir infraestructura propia de IA.
En ese contexto, los US$ 28.000 millones de flujo operativo generados durante el trimestre y una devolución similar a los accionistas muestran la fortaleza financiera con la que la empresa afronta esta presión sobre sus costos.
