Un análisis automatizado con inteligencia artificial ayudó a descubrir tres vulnerabilidades en Bitcoin Core, entre ellas una que permitía bloquear nodos en Windows, macOS y BSD mediante el agotamiento de su memoria.
Los hallazgos fueron revisados por colaboradores humanos antes de llegar al equipo de seguridad del proyecto. Los nodos comprueban y transmiten transacciones y bloques, por lo que una interrupción afecta a la capacidad de ese equipo para participar en la red.
Como informó CoinDesk, son las primeras divulgaciones bajo las nuevas reglas para errores considerados fáciles de descubrir. El cambio responde a un escenario en el que los modelos de lenguaje reducen el esfuerzo necesario para encontrar debilidades en el código. Antes de esa modificación, los desarrolladores podían mantener reservadas vulnerabilidades de gravedad media durante hasta un año, para dar tiempo a los operadores a actualizar.
Un fallo de memoria podía detener nodos fuera de Linux
El aviso técnico principal describe una vulnerabilidad de gravedad media en el manejo de conexiones de red. Un equipo malicioso conectado a un nodo podía provocar una acumulación de datos sin límite hasta que el programa se quedara sin memoria y dejara de funcionar.
El problema afecta a la ruta de procesamiento utilizada en sistemas distintos de Linux, por lo que los usuarios de este último no están afectados por esa falla específica. El descubrimiento se produjo el 23 de octubre dentro de Project Loupe, una iniciativa de Elias Rohrer en Spiral, y Gregory Sanders validó el resultado.
Otros dos errores también quedaron al descubierto
Una segunda vulnerabilidad de gravedad media permitía que conexiones que aparentaban utilizar un protocolo antiguo acumularan mensajes sin ser desconectadas. El consumo de memoria crecía lentamente, lo que podía degradar el funcionamiento del nodo con el paso del tiempo, aunque su mecanismo era diferente del primer fallo.
Este hallazgo fue comunicado el 15 de septiembre y otro desarrollador lo identificó de manera independiente seis días después. La coincidencia ilustra la dificultad de mantener reservados durante mucho tiempo errores que distintas herramientas o investigadores pueden encontrar por separado.
El tercer problema, de gravedad baja, involucraba los archivos utilizados para deshacer cambios cuando se reorganiza la cadena. Bajo condiciones extremas, podían desbordarse y provocar cierres persistentes del nodo, aunque los desarrolladores consideran impráctica su explotación en sistemas de 64 bits por los recursos necesarios.
Los parches ya están disponibles, con excepciones importantes
Las correcciones llegaron en las versiones 31.2 y 32.1 el 27 de octubre, seguidas por 29.5 y 30.4 al día siguiente, cuando se hicieron públicos los detalles. La actualización permite abordar los fallos de memoria y corrige el manejo de posiciones de archivos en sistemas de 64 bits.
Sin embargo, los equipos de 32 bits y los nodos que almacenan bloques en FAT32 siguen afectados por el problema de archivos. En esos casos, el aviso advierte que un reinicio por sí solo no resuelve el cierre persistente, una limitación que debe distinguirse de las vulnerabilidades de memoria ya corregidas.
El episodio muestra cómo la IA puede acelerar la revisión de software crítico, mientras la validación humana sigue siendo decisiva para confirmar los hallazgos. Para quienes mantienen nodos, la atención pasa ahora por comprobar la versión instalada y las condiciones de almacenamiento frente a los avisos publicados.
