El denominado turismo Web3, vinculado con tecnologías descentralizadas como las criptomonedas y la blockchain, continúa evolucionando. Lo que comenzó como una actividad de nicho para entusiastas de los activos digitales está dando paso a nuevas experiencias de viaje, aunque su adopción todavía varía considerablemente entre destinos.
A medida que estas tecnologías ganan presencia, algunos lugares buscan aprovecharlas para atraer visitantes, emprendedores y profesionales del sector. Ciudades y destinos turísticos han comenzado a desarrollar infraestructuras que facilitan los pagos con bitcoin, stablecoins y otros activos digitales, mientras promueven comunidades y eventos especializados.
De este modo, el turismo Web3 empieza a incorporar nuevas rutas al mapa internacional, impulsadas principalmente por nómadas digitales, profesionales de la industria blockchain y viajeros interesados en utilizar criptomonedas durante sus desplazamientos.
¿Cómo identificar un hub del turismo Web3?
Para que un destino pueda considerarse un centro relevante de turismo cripto o Web3, no basta con disponer de algunos cajeros automáticos de bitcoin. Es necesario contar con un ecosistema que combine infraestructura, servicios y una comunidad activa. Entre sus principales características destacan tres elementos:
- Soporte regulatorio y legal: marcos normativos claros que permitan a los comercios aceptar criptomonedas y utilizar proveedores de servicios regulados, con reglas definidas sobre impuestos, prevención del lavado de dinero y protección del consumidor.
- Infraestructura de pagos en puntos de venta (POS): soluciones como Lightning Network, procesadores de pagos y terminales compatibles con activos digitales, capaces de facilitar operaciones rápidas y reducir los costos de transacción.
- Comunidad y red de alojamientos: hoteles, espacios de coliving, restaurantes y operadores turísticos que acepten pagos digitales, además de comunidades y eventos que contribuyan a mantener la actividad económica vinculada con el ecosistema.
Los principales epicentros cripto
Uno de los destinos más representativos es El Salvador, que adquirió notoriedad internacional tras reconocer bitcoin como moneda de curso legal en 2021.
Sin embargo, el marco normativo cambió en 2025, cuando una reforma eliminó la obligación de aceptar BTC y estableció su utilización voluntaria en el sector privado. A pesar de estos cambios, el país conserva comunidades y proyectos vinculados con el turismo cripto.
- El fenómeno «Bitcoin Beach»: la localidad costera de El Zonte continúa siendo uno de los ejemplos más conocidos de adopción comunitaria de bitcoin. Allí, determinados restaurantes, alojamientos y pequeños comercios permiten realizar pagos mediante billeteras digitales y Lightning Network.
- Turismo especializado: la experiencia salvadoreña ha contribuido a atraer visitantes interesados en conocer proyectos de adopción, participar en encuentros del ecosistema y explorar destinos asociados con bitcoin. Sin embargo, no todo el crecimiento turístico del país puede atribuirse a esta iniciativa.
Lugano, en Suiza, representa otro de los casos más destacados. Mediante su iniciativa Plan ₿, desarrollada en colaboración con Tether desde 2022, la ciudad ha construido un ecosistema que combina pagos digitales, educación, emprendimiento e innovación tecnológica.
- Pagos cotidianos: cientos de comercios locales están habilitados para aceptar bitcoin mediante Lightning Network, Tether (USDT) y el token LVGA. La infraestructura permite realizar compras en establecimientos adheridos, incluidos restaurantes, tiendas y diversos proveedores de servicios.
- Infraestructura pública: el municipio permite abonar determinadas obligaciones mediante criptomonedas y promueve herramientas de pago que facilitan la participación de comercios. Además, Lugano organiza el Plan ₿ Forum, un encuentro internacional que atrae a profesionales y empresas del sector.
Emiratos Árabes Unidos también destaca dentro de esta geografía, especialmente Dubái, que se ha convertido en un centro relevante para empresas de activos digitales. A través de la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales (VARA), el emirato ha desarrollado un marco específico para supervisar a los proveedores del sector.
No obstante, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han afectado la actividad turística y aérea regional, introduciendo incertidumbre sobre la recuperación del destino.
- Turismo de lujo Web3: determinados proveedores de servicios turísticos, alojamientos y empresas especializadas ofrecen opciones de pago con activos digitales, aunque estas modalidades no están disponibles de manera generalizada. Su utilización depende de cada establecimiento y de las condiciones regulatorias aplicables.
- Hub de eventos: Dubái ha desarrollado un importante ecosistema de conferencias, encuentros empresariales y actividades relacionadas con blockchain y activos digitales. Estas iniciativas contribuyen a atraer profesionales internacionales, aunque la evolución del calendario de eventos y de los desplazamientos depende actualmente de las condiciones de seguridad regionales.
Estrategia de adopción para nuevos destinos
Para aquellas regiones que buscan posicionarse dentro del turismo blockchain o Web3, uno de los primeros pasos consiste en la capacitación comercial. Esto implica establecer alianzas con empresas fintech y proveedores de pagos para enseñar a pequeños y medianos comerciantes a utilizar billeteras digitales, gestionar cobros y convertir los fondos recibidos a moneda local cuando resulte necesario.
Otro elemento importante es la creación de mapas de adopción. Herramientas interactivas como BTCMap permiten localizar establecimientos que aceptan bitcoin y ayudan a los viajeros a planificar sus recorridos. Sin embargo, dado que estos registros pueden depender de aportaciones comunitarias, conviene confirmar previamente que cada comercio continúa ofreciendo ese medio de pago.
Por último, los incentivos para eventos Web3 pueden contribuir a consolidar estos destinos. La organización de hackatones, conferencias, encuentros profesionales y actividades educativas favorece la llegada de visitantes especializados y genera oportunidades para hoteles, restaurantes y servicios locales. El desafío consiste en transformar estos eventos puntuales en una actividad económica sostenible durante todo el año.
