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Espacio patrocinadoWall Street intenta recuperarse durante la mañana después de la fuerte caída tecnológica de la jornada anterior, aunque el avance no está siendo uniforme.
El Dow Jones muestra la mayor fortaleza, el S&P 500 consigue recuperarse tras la apertura y el Nasdaq Composite vuelve a quedar rezagado por la presión sobre los semiconductores. La moderación de los rendimientos de los bonos del Tesoro está favoreciendo el rebote general, después de que las tasas de largo plazo alcanzaran máximos de varias décadas.
El alivio en el mercado de deuda llega después de que el Tesoro estadounidense anunciara que duplicará sus operaciones de recompra destinadas a mejorar la liquidez de los bonos de mayor vencimiento, de $2.000 millones a $4.000 millones por operación. La medida ha reducido temporalmente la presión de los rendimientos sobre las acciones, aunque los inversores permanecen atentos a las minutas de la última reunión de la Reserva Federal que se conocerán más tarde.
El Dow Jones lidera mientras el Nasdaq vuelve a quedar rezagado
El Dow Jones protagoniza el movimiento más fuerte de la apertura y avanza hacia los 53.600 puntos, después de superar además su EMA de 100 periodos. La recuperación está acompañada por un desempeño particularmente sólido del sector salud, que llegó a subir alrededor de un 2,7% durante la mañana y alcanzó un nuevo máximo, apoyando al índice industrial.

El S&P 500 también reacciona al alza y se mantiene alrededor de los 7.720 puntos, aunque su recuperación es considerablemente más moderada. En cambio, el Nasdaq Composite volvió a perder impulso después de la apertura y retrocede hacia los 26.230 puntos en el gráfico analizado. La diferencia responde en buena medida a que los semiconductores siguen bajo presión después del desplome del sector durante la sesión anterior, cuando el índice de chips de Filadelfia cayó alrededor de 5%.
La divergencia muestra que el rebote de Wall Street se está apoyando más en sectores como salud, consumo y algunas grandes compañías que en tecnología. Los menores rendimientos proporcionan alivio, pero todavía no han sido suficientes para devolver un impulso uniforme a las acciones de crecimiento.
Apple y Eli Lilly avanzan mientras Broadcom presiona a los chips
Apple destaca entre las megacapitalizaciones con un avance cercano al 2,12%, convirtiéndose en uno de los principales contrapesos frente a la debilidad del sector de semiconductores. Su subida resulta especialmente relevante en una jornada donde Nvidia, AMD, Intel y Micron operan en negativo, dejando una fuerte dispersión dentro del propio sector tecnológico.

Eli Lilly registra un avance todavía mayor, cercano al 4,58%, en medio de la fuerte demanda en compañías de salud. La farmacéutica llega además respaldada por unos resultados trimestrales recientes superiores a las expectativas y por el crecimiento de sus tratamientos Mounjaro y Zepbound, que llevaron a la compañía a elevar su previsión anual de ingresos hasta un rango de $85.000 a $87.000 millones.
La principal presión de venta aparece en Broadcom, que cae alrededor de un 5,14% y contribuye al pobre desempeño de los semiconductores, volviendo a destacar entre las principales pérdidas del sector de semiconductores.
El rebote necesita mayor participación de la tecnología
La fortaleza del Dow Jones y la recuperación del S&P 500 mejoran el tono de Wall Street, pero la debilidad del Nasdaq impide hablar todavía de un rebote generalizado. Si los rendimientos de los bonos continúan moderándose y las tecnológicas consiguen estabilizarse, las ganancias podrían extenderse durante las próximas horas.
El riesgo sigue concentrado en los semiconductores y en las minutas de la Reserva Federal. Además, una recuperación de los chips reforzaría el movimiento alcista, mientras una nueva aceleración de las ventas en tecnología podría limitar al S&P 500 y mantener una sesión marcada por la divergencia entre índices.
