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Espacio patrocinadoShipMonk notificó a Trezor el pasado lunes que había sufrido una filtración en sus sistemas de gestión de pedidos, según confirmó la empresa fabricante de wallets físicas. La violación de seguridad comprometió la información personal de casi 14.000 clientes distribuidos en 13 países de América y Europa. Los datos expuestos incluyen nombres completos, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y domicilios particulares de los afectados.
Trezor detalló que 11.742 usuarios vieron expuestos sus nombres, correos electrónicos, números de teléfono y direcciones completas, mientras que otros 1.947 sufrieron una filtración parcial de sus datos. En este segundo grupo, únicamente quedaron comprometidos los nombres, ciudades y direcciones de correo electrónico, elevando el total de afectados a cerca de 13.700. Los países con clientes expuestos incluyen Estados Unidos, Reino Unido, Suecia, Colombia, Brasil, Italia y Portugal, entre otras naciones.
La compañía insistió en que sus sistemas internos no fueron vulnerados en ningún momento durante el incidente de seguridad. Asimismo, aseguró que las propias wallets físicas permanecen completamente seguras y fuera del alcance de los ciberdelincuentes responsables del ataque. Este es el primer incidente de esta naturaleza desde la fundación de Trezor en 2013, según reconoció la propia empresa en su comunicado oficial.
Los afectados enfrentan ahora un mayor riesgo de sufrir campañas de phishing altamente personalizadas. Los delincuentes podrían hacerse pasar por Trezor, entidades bancarias o exchanges de criptomonedas para engañar a las víctimas. Su principal objetivo sería obtener información todavía más sensible o incluso las claves privadas y frases de recuperación de sus wallets.
La filtración de Trezor se suma a la lista de incidentes en la industria de wallets físicas
Ledger, uno de los principales competidores de Trezor en el mercado de wallets físicas, sufrió episodios similares en el pasado reciente que afectaron a sus propios clientes. En enero de este mismo año, los usuarios de Ledger recibieron alertas oficiales por una exposición de sus datos personales y de contacto. El incidente se originó en Global-e, su proveedor externo de comercio electrónico, que sufrió un acceso no autorizado a sus sistemas.
El caso más grave de Ledger ocurrió en 2020 y afectó a más de 270.000 clientes en todo el mundo. Los atacantes accedieron a información de marketing y comercio electrónico almacenada por la compañía en aquella época. Direcciones completas y números de teléfono terminaron publicados en foros frecuentados por ciberdelincuentes especializados en criptomonedas. Aquella filtración desencadenó numerosas campañas de phishing y episodios de acoso denunciados por los usuarios durante meses.
Seis años después del incidente, algunos clientes de Ledger continúan recibiendo llamadas fraudulentas de forma habitual, según The Block. Incluso se han denunciado casos de cartas físicas enviadas por suplantadores a los domicilios particulares de las víctimas. La persistencia de estos ataques demuestra el valor que los datos personales robados pueden conservar durante años después de una filtración.
El riesgo físico puede superar ampliamente al del phishing cuando las direcciones particulares quedan expuestas. Los delincuentes pueden utilizar estos domicilios para planificar robos, secuestros o extorsiones contra las víctimas. En estos casos, el objetivo final suele ser obligar a los afectados a entregar sus criptomonedas o proporcionar acceso a sus fondos bajo amenazas.
El aumento de ataques físicos vinculados a criptomonedas
Un caso reciente ocurrido en Francia ilustra la gravedad que puede alcanzar esta problemática en el mundo real. Una pareja sufrió tres invasiones a su domicilio en menos de un mes durante el verano de este año. La vivienda había pertenecido anteriormente a unos criptomillonarios cuyos datos fueron filtrados. Según informes locales, la información fiscal y la dirección de los antiguos propietarios aparecieron publicadas en la dark web.
Chainalysis reportó que los robos violentos relacionados con criptomonedas superaron los $30 millones durante el primer semestre de 2026. Esta cifra sugiere que el año podría finalizar por encima de los $58 millones registrados durante 2025.
