Un rascacielos de 29 pisos y silueta de corazón se levantará sobre las ruinas de la fallida Super Wheel, frente al Mandalay Bay. Los famosos «pilares de la tristeza» se convertirán en un restaurante panorámico.
Durante más de una década fueron el chiste amargo del Strip: dos columnas de hormigón inconclusas que los locales bautizaron como los «pilares de la tristeza», el esqueleto de una noria gigante que nunca llegó a girar. Ahora Las Vegas les encontró un final feliz… y con forma de corazón.
Los comisionados del condado de Clark aprobaron por unanimidad la construcción de un hotel casino de 29 pisos y silueta de corazón sobre el abandonado terreno de SkyVue, justo enfrente del Mandalay Bay. Detrás está el desarrollador Eli Applebaum, que a través de su firma Kulik River Capital compró esta primavera las casi 12 acres (unas 4,8 hectáreas) por 70 millones de dólares, a un grupo que había quedado con el predio años atrás en una quiebra.
El proyecto promete 752 habitaciones, casino, restaurantes, locales comerciales, más de 42.000 pies cuadrados de espacio para convenciones y una terraza con pileta. La fachada llevará un muro cortina de vidrio envuelto en una pantalla LED de altura completa -de piso a techo- y una plaza peatonal techada inspirada en la mítica Fremont Street Experience. En otras palabras: otro imán fotográfico para la avenida más exhibicionista del planeta.
Del fracaso a un restaurante en las nubes
La joya de la historia está en esas columnas. En lugar de demolerlas, el plan las reforzará y las integrará a un restaurante panorámico a 265 pies de altura (unos 80 metros). Son los restos de la «Las Vegas Super Wheel», presentada en 2011 como un complejo de más de 100 millones de dólares anclado en una noria de 500 pies (152 metros), que se frenó por problemas financieros y quedó como monumento al fracaso.
Applebaum quería ir todavía más alto: su plan original contemplaba 874 habitaciones, pero tuvo que recortar unos 60 pies (18 metros) para cumplir con las exigencias de la Administración Federal de Aviación (FAA). El cielo de Las Vegas, después de todo, también tiene sus límites.
La fiebre de los íconos absurdos
El corazón gigante no llega solo. Las Vegas viene apostando fuerte a la arquitectura extravagante para destacar en un mercado saturado: hace poco Hard Rock International consiguió luz verde para reemplazar el histórico volcán del Mirage por una torre… con forma de guitarra.
Entre corazones y guitarras, el Strip confirma que en la capital mundial del espectáculo, la discreción es una mala palabra.
