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Espacio patrocinadoWall Street acaba de recibir una de esas señales que reordenan el tablero. J.P. Morgan Global Research, que venía sosteniendo una visión bajista sobre el dólar desde finales de 2025, giró oficialmente a alcista en su informe de mitad de año, publicado esta semana.
El cambio no es un matiz: el mayor banco de Estados Unidos ahora espera que el billete verde se fortalezca frente a la mayoría de las divisas principales durante el resto de 2026, y sus nuevas proyecciones lo dicen con números concretos.
Para diciembre de este año, el banco proyecta el EUR/USD en 1,13, el USD/JPY en 164, el GBP/USD en 1,27, el AUD/USD en 0,69 y el USD/CNY en 6,70. Traducido: debilidad esperada en el euro, el yen, la libra y el dólar australiano frente a un dólar estadounidense que recupera su trono. El banco se declara además explícitamente bajista en el dólar canadiense, el euro, el yen y la corona sueca.

El regreso del excepcionalismo estadounidense
¿Qué cambió para justificar un giro de esta magnitud? Según Meera Chandan, codirectora de Estrategia Global de FX del banco, la respuesta está en la propia economía estadounidense. A finales de 2025 y principios de 2026, el dólar retrocedía mientras la Reserva Federal flexibilizaba para apoyar el mercado laboral y los flujos de capital se alejaban de Estados Unidos. Ese entorno se cortocircuitó en marzo, cuando el conflicto de Oriente Medio disparó la volatilidad, y desde entonces el panorama macro se volvió decididamente favorable al dólar.
Hoy los datos de empleo y de inflación han obligado a la Fed a adoptar un tono más restrictivo, y el diferencial de rendimientos vuelve a jugar a favor de Estados Unidos. Chandan lo resume en una idea que los traders veteranos reconocerán de inmediato: el excepcionalismo estadounidense está de regreso. No con la intensidad de 2022, matiza la estratega, pero sí lo suficiente para que la marea cambie de dirección.
A ese motor monetario se suma uno estructural: la ola de inversión en inteligencia artificial. El banco observa que el gasto de capital ligado a la IA está sosteniendo el crecimiento estadounidense y atrayendo flujos globales, una divergencia que amplía la brecha entre Estados Unidos y el resto del mundo justo cuando otras economías enfrentan vientos en contra.
El otro gran tema: el carry sigue mandando
El informe deja un segundo mensaje que ningún operador de divisas debería pasar por alto. En la primera mitad del año, las monedas de alto rendimiento aplastaron a las de bajo rendimiento, y el banco espera que esa dinámica continúe.
La lógica es directa: con la inflación firme, los bancos centrales mantendrán las tasas altas por más tiempo, el crecimiento global se sostiene, y en ese entorno el capital busca rendimiento. El carry trade, en otras palabras, sigue siendo el tema dominante del año.
Para el trader minorista, la combinación de ambas tesis define el terreno de juego del semestre: un dólar con soporte fundamental renovado y cruces donde el diferencial de tasas pesa más que cualquier otra variable. Las próximas reuniones de la Fed y del Banco Central Europeo, ambas en julio, serán la primera prueba de fuego para las nuevas proyecciones del banco.
En CriptoTendencia iremos desglosando en los próximos días cada una de estas proyecciones por par, empezando por el euro, la divisa donde el giro de JPMorgan resulta más drástico. Porque cuando el banco más grande de Estados Unidos cambia de bando, el mercado puede discutirle la tesis, pero no puede ignorarla.
-Mr. Market
