Microsoft se convierte en el peor de los Magnificent 7 y Michael Burry ve una oportunidad

La IA ya crea memecoins en tiempo real sin intervención humana. MemeToro lo hace en BNB Chain y su preventa está activa → Descubre $MT.

Espacio patrocinado

Entre los Magnificent 7, los ganadores del momento están claros: Alphabet consolidó su rally tras el fallo antimonopolio y Nvidia sigue reinando en los chips. La sorpresa está en el otro extremo de la tabla, porque el peor desempeño del grupo no corresponde a Apple ni a Meta, sino a la empresa que en teoría tenía el negocio más equilibrado de todas: Microsoft.

Según datos recopilados por Business Insider, la acción se encamina a una caída cercana al 16% en junio, lo que sería su peor mes desde el año 2000, en plena era puntocom. En lo que va del año acumula un retroceso del 20%, el mayor entre los siete gigantes, con unos 857.000 millones de dólares de capitalización bursátil borrados y un precio que ronda sus niveles más del año.

El doble castigo que explica la caída

Lo llamativo es que Microsoft reúne todo lo que el mercado suele premiar: un negocio diversificado, una plataforma de nube en expansión y su propio agente de inteligencia artificial con Copilot. Sin embargo, esa misma amplitud se convirtió en su debilidad, porque la compañía enfrenta dos frentes de presión simultáneos que ningún otro miembro del grupo sufre con la misma intensidad.

Por un lado, los inversores rechazan cada vez más el gasto masivo en infraestructura de inteligencia artificial, un malestar que ya golpeó a Meta y a otros hiperescaladores. Por el otro, crece el temor a que la propia inteligencia artificial termine erosionando el negocio tradicional del software, y Microsoft sigue siendo la mayor empresa de software del mundo.

El resultado es que cualquier avance en un frente queda anulado por las dudas en el otro, y la diversificación deja de ser un refugio cuando la presión llega desde varios negocios a la vez.

Burry compra mientras el mercado vende

La corrección dejó la valoración en territorio poco habitual: el P/E adelantado de Microsoft cayó la semana pasada a unas 21 veces, su nivel más bajo en unos tres años. El debate entre los operadores es si se trata de una revalorización justificada o de una oportunidad de compra a precios deprimidos.

Michael Burry, el inversor que anticipó la crisis subprime, ya tomó posición. En una publicación en su Substack escribió que compró opciones de compra sobre la acción que pagarían si el título sube hacia la zona baja de los 700 dólares hacia 2028. De acuerdo con Business Insider, el anuncio bastó para impulsar un rebote del 6% el viernes siguiente, una muestra más de la influencia que Burry conserva sobre el mercado.

Oracle comparte el mismo purgatorio

Microsoft no está sola en esta encrucijada. Oracle, también convertida en hiperescalador, enfrenta el mismo dilema entre el gasto en infraestructura y la amenaza de disrupción del software, y sus gráficos bursátiles de 2026 muestran un parecido notable.

La diferencia central es que Oracle financia su expansión principalmente con deuda, al punto de que sus bonos se transformaron en un termómetro de la apuesta por la inteligencia artificial en el mercado de renta fija.

Ambas compañías se comprometieron por completo con la costosísima construcción de capacidad para la inteligencia artificial, pero el mercado, al menos por ahora, les retiró el beneficio de la duda. La historia enseña que esos períodos de castigo indiscriminado suelen ser también los momentos en que se construyen las mejores posiciones, y Burry parece haberlo entendido antes que la mayoría.

CriptoTendencia
CriptoTendencia
Este contenido ha sido elaborado desde nuestra redacción.

Deja un comentario

Columnistas destacados

Comunicados de Prensa

Asia