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Los activos digitales respaldados por el dólar estadounidense, como USDC y USDT, representaron el 40% de las compras de criptomonedas en América Latina durante 2025, superando por primera vez a Bitcoin como categoría de adquisición.
Así lo revela el reporte Panorama Cripto en América Latina 2025, elaborado por Bitso a partir de datos de comportamiento de cerca de 10 millones de usuarios en Argentina, Brasil, Colombia y México.
El desglose por activo coloca a USDC como la criptomoneda más comprada en la región con un 24% del total, seguida por Bitcoin con un 18% y USDT con un 16%.
El hallazgo refleja lo que el informe describe como un proceso de dolarización digital, en el que los dólares basados en blockchain se posicionan como alternativas más rápidas y accesibles frente a los canales bancarios tradicionales para ahorro, pagos y transferencias internacionales.
«Lo que estamos observando en América Latina es una adopción funcional de cripto. Las personas están utilizando cripto para acceder a dólares, proteger su poder adquisitivo y conectarse con sistemas financieros globales», señaló Felipe Vallejo, CEO de Bitso México.
Bitcoin mantiene su dominio como reserva de valor en la región
Pese al liderazgo de las stablecoins en la actividad de compra, Bitcoin continúa siendo el activo más mantenido en los portafolios regionales con una participación del 52%, prácticamente estable frente al 53% registrado en 2024.
Esta dinámica sugiere que los usuarios latinoamericanos combinan la exposición al dólar digital con estrategias de acumulación a largo plazo, utilizando las criptomonedas simultáneamente como mecanismo de acceso a liquidez internacional y como reserva de valor.
América Latina acelera su adopción cripto con un crecimiento del 63%
A nivel regional, la adopción de criptomonedas creció un 63% interanual en 2025, según estimaciones de Chainalysis, impulsada por factores estructurales como la inflación y la volatilidad cambiaria, el acceso limitado a monedas fuertes, la relevancia de los corredores de remesas y la expansión de la infraestructura fintech.
Asimismo, el segmento de usuarios de 18 a 24 años incrementó su participación al 29% del total. Por otro lado, un pequeño grupo de traders avanzados, representando entre el 8% y el 10% de los usuarios, sigue concentrando una proporción significativa del volumen operado.
«El uso de cripto en la región ya no responde únicamente a dinámicas de inversión. Cada vez más responde a necesidades de infraestructura financiera reales», agregó Vallejo.
