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Tras un movimiento explosivo que llevó a STABLE a registrar una subida de más del 60% en cuestión de horas, el mercado comienza a mostrar señales de enfriamiento.
La rápida corrección posterior ha dejado al precio de la criptomoneda en una zona clave, donde compradores y vendedores disputan el control mientras el activo intenta estabilizarse.
En este contexto comienzan a surgir dudas, por ello analizamos los niveles técnicos más relevantes y lo que podría venir para STABLE en el corto plazo.
El sentimiento bajista domina a pesar de la fuerte subida
En el gráfico de funding rates de STABLE se observa un comportamiento particularmente llamativo. Pese a que el precio registra una subida agresiva superior al 17% en las últimas 24 horas, las tasas de financiación se mantienen profundamente en territorio negativo.
Esto indica una clara predominancia de posiciones en corto, es decir, la mayoría de los traders está apostando en contra del movimiento alcista reciente.

Esta divergencia entre precio y funding sugiere que el mercado no está «comprando» la subida con convicción, sino posicionándose para un posible retroceso. Al mismo tiempo, este exceso de posiciones cortas abre la puerta a un escenario de alta volatilidad.
Si el precio de STABLE logra sostenerse o extender el impulso, podría desencadenarse una ola de liquidaciones de posiciones cortas, amplificando aún más el movimiento al alza.
En síntesis, los funding negativos reflejan un sentimiento bajista predominante entre los traders, incluso frente a un rally significativo. Esto deja al activo en un punto crítico: o el mercado valida ese sesgo con una corrección, o lo contradice con un movimiento alcista más agresivo impulsado por liquidaciones.
STABLE retrocede, pero mantiene estructura alcista
La última subida de STABLE se inició la noche del miércoles y se extendió hasta el jueves, acumulando un avance cercano al 61% en menos de 24 horas. Sin embargo, el movimiento no logró sostenerse y dio paso a una corrección casi inmediata del 27%, tras la cual el precio encontró una zona de equilibrio donde actualmente oscila.
Esta área se ubica en torno al VWAP en los $0,033 y el VAH del perfil de volumen en los $0,035, niveles que actúan como referencia clave en el corto plazo.

A pesar del retroceso, el RSI (14) se mantiene en un rango neutral-alto, lo que sugiere que la presión compradora aún no se ha disipado por completo. En este contexto, no sería descartable un nuevo intento alcista hacia el nivel 0,382 de Fibonacci, que se perfila como la siguiente zona relevante a testear.
No obstante, conviene tener presente que movimientos tan verticales suelen ir acompañados de correcciones más profundas. Por ende, si el precio alcanza el 0,382 y no logra superarlo con volumen, podría activarse una nueva fase bajista.
En ese escenario, los niveles a vigilar se ubican en el VWAP y el 0,618 de Fibonacci, en torno a los $0,032, y más abajo el POC del perfil de volumen en confluencia con el 0,786, cerca de los $0,029, donde podría reaparecer la demanda.
