Mientras otros mercados cierran, existen instrumentos que operan 24/7 → Descubre los índices sintéticos.
Espacio patrocinadoEl desarrollo de la infraestructura financiera basada en blockchain en Europa se acerca a un punto de inflexión. Mientras otras jurisdicciones avanzan con marcos más ágiles, el futuro del régimen DLT se ha convertido en el eje del debate entre reguladores y grandes actores del sector.
En esa dinámica, un total de 39 empresas financieras y tecnológicas ha solicitado a la Unión Europea acelerar la evolución del régimen piloto de tecnología de registro distribuido DLT, al advertir que los retrasos podrían comprometer la competitividad del bloque en la carrera global por las finanzas digitales.
La industria pide separar el régimen DLT del paquete legislativo
En una carta conjunta dirigida a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo, compañías como Nasdaq y Boerse Stuttgart Group instaron a desvincular el régimen piloto de DLT de un paquete más amplio de 18 leyes financieras actualmente en revisión.
La petición responde a un motivo operativo: mantener el régimen DLT dentro de este paquete legislativo ralentiza su evolución, ya que el proceso completo podría tardar años en aprobarse. En cambio, gestionarlo de forma independiente permitiría introducir ajustes más rápidos y adaptados a la dinámica del mercado.
Este régimen piloto, vigente desde 2023, permite a las empresas experimentar con la negociación y liquidación de activos tokenizados como acciones y bonos mediante tecnología blockchain, aunque su alcance actual sigue siendo limitado.
Propuestas para escalar el uso real de la tecnología
Más allá de la crítica al proceso legislativo, la coalición plantea cambios concretos para acelerar la adopción del régimen DLT. Entre ellos, destaca la propuesta de elevar el límite de transacciones hasta €150.000 millones y eliminar las fechas de caducidad de las licencias.
La intención apunta a un objetivo claro: pasar de un entorno de pruebas a mercados operativos reales. Según las empresas, las restricciones actuales impiden desarrollar casos de uso a gran escala, lo que limita el potencial de la tecnología dentro del sistema financiero europeo.
A esto se suma la propuesta de ampliar el tipo de activos que pueden tokenizarse, una medida que permitiría diversificar las aplicaciones y atraer una mayor participación institucional.
Europa frente a la presión competitiva global
La petición llega en un momento en el que otras economías avanzan con mayor rapidez en la integración de activos digitales. Estados Unidos, por ejemplo, ya trabaja en marcos regulatorios específicos para facilitar la adopción de criptomonedas dentro de las finanzas tradicionales.
Este contraste ha encendido alertas dentro del sector europeo, ante el riesgo de que el desarrollo del régimen DLT quede rezagado en una industria que evoluciona a gran velocidad. La falta de agilidad regulatoria podría traducirse en pérdida de inversión, talento y liderazgo tecnológico.
Por su parte, la Comisión Europea mantiene una postura más cautelosa y defiende la aprobación del paquete legislativo completo como parte de una estrategia orientada a movilizar el ahorro hacia la inversión.
De este modo, el debate refleja una tensión estructural entre el control regulatorio y la velocidad de innovación. La decisión final no solo definirá el futuro del régimen DLT, sino también el posicionamiento de Europa en la economía digital basada en blockchain.
