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El precio de MemeCore protagonizó uno de los movimientos más agresivos de la semana, con un rally superior al 40% que lo llevó desde los $2,67 hasta marcar máximos cerca de los $3,89. Un impulso que, en poco tiempo, captó la atención del mercado y reactivó el interés especulativo en el activo.
Sin embargo, tras revisar los datos más recientes, comienzan a aparecer las primeras señales de agotamiento en la presión compradora, mientras el precio entra en una fase de lateralización.
El contexto cambia y, con ello, las probabilidades de un retroceso en la criptomoneda ganan relevancia. A continuación, desglosamos los puntos clave del análisis.
Funding rates comienzan a caer tras lateralización del precio
En la parte final del gráfico se observa un cambio relevante en los funding rates de MemeCore. Tras un período donde predominaban valores positivos, alineados con el impulso alcista del precio, los funding comienzan a comprimirse y finalmente a desplazarse hacia terreno neutral justo cuando el precio entra en fase de lateralización.
Este tipo de transición suele reflejar una pérdida de convicción por parte de los compradores, que dejan de sostener posiciones agresivas en largo.

Este comportamiento sugiere que el activo podría haber encontrado una zona de resistencia, donde la presión compradora ya no resulta suficiente para seguir impulsando el precio al alza. En consecuencia, el giro de los funding hacia valores neutros o negativos indica un cambio en el sesgo del mercado, con mayor presencia de posiciones cortas.
De mantenerse esta estructura, aumenta la probabilidad de un movimiento correctivo en el corto plazo, ya que el mercado parece estar redistribuyendo posiciones tras el último tramo alcista.
MemeCore podría desplomarse en los próximos días
El par M/USDT en temporalidad 1H muestra una clara fase de lateralización justo por debajo de la resistencia en los $3,80, lo que ha permitido una normalización del impulso tras el último tramo alcista.
En este proceso, el RSI (14) ha retrocedido desde niveles de sobrecompra hacia zonas más neutrales, reflejando una desaceleración en la presión compradora más que un giro estructural inmediato.

No obstante, es clave considerar el contexto previo: el activo viene de un rally superior al 40%, impulsado por una fuerte entrada de volumen. Este tipo de movimientos suele ir acompañado de tomas de ganancia y, si la demanda no logra absorber esa oferta, el precio podría iniciar un retroceso más profundo.
En este escenario, los primeros niveles a vigilar se ubican en el retroceso de Fibonacci 0,236, seguido del 0,382, zona que además coincide con el VWAP y actúa como soporte dinámico de corto plazo. Una pérdida sostenida de estos niveles debilitaría de forma significativa el sesgo alcista vigente.
