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El mundo de los mercados públicos está a punto de experimentar una transformación de gran magnitud. SpaceX, la empresa de cohetes y satélites fundada por Elon Musk, ha presentado de manera confidencial la documentación necesaria para llevar a cabo una oferta pública inicial (OPI).
La solicitud se habría realizado ante la SEC y se trata de un paso que la acerca a lo que podría convertirse en el mayor debut bursátil en la historia del país.
Según reportes, la compañía busca recaudar hasta $75.000 millones con una valuación de aproximadamente $2 billones, y una cotización que podría producirse tan pronto como en junio. Esa cifra triplicaría con creces la mayor OPI estadounidense registrada hasta la fecha, y posicionaría a SpaceX entre las diez empresas más grandes del mundo por capitalización de mercado.
En un contexto donde los mercados esperan ansiosamente nuevas historias de crecimiento, la llegada de SpaceX plantea una pregunta inevitable: ¿estamos ante el debut del siglo o ante una apuesta tan colosal como los cohetes que la compañía lanza al espacio?
La OPI de SpaceX y la exposición de la firma a Bitcoin
Más allá del tamaño récord de la operación, la OPI de SpaceX introduce un elemento que los inversores cripto están siguiendo con atención. Según datos de Bitcoin Treasuries, la compañía mantiene en su balance 8.285 BTC, valorados en aproximadamente $569 millones, lo que la convierte en el cuarto mayor tenedor corporativo privado de BTC.
Si los documentos públicos de SpaceX confirman estas tenencias, la compañía superaría en ese rubro a otra empresa liderada por Musk, Tesla. Actualmente, la firma de coches eléctricos posee más de 11.000 bitcoins y es la empresa pública de mayor valor conocida por tener el token, con una valuación de $1.37 billones.
Sin embargo, el contexto es diametralmente opuesto al de otras empresas que han popularizado la tenencia de Bitcoin como tesis central de inversión.
Mientras que Strategy de Michael Saylor (el mayor tenedor corporativo público de Bitcoin con 762.099 BTC) está construida alrededor de la acumulación del activo, la captación de capital y el precio del token, SpaceX saldría a bolsa como un negocio de lanzamientos, satélites y defensa que, casualmente, posee Bitcoin.
Las cifras lo dejan claro. La reserva reportada de SpaceX equivale a menos del 0.03% de su valoración de $2 billones. Es una proporción demasiado baja como para convertir a la acción en un proxy del Bitcoin, pero lo suficientemente grande como para formar parte de la identidad pública de la compañía.
Los mercados de predicción y los minoristas
Los inversores especulativos no han esperado a que los documentos oficiales vean la luz. En Polymarket, el contrato sobre la capitalización de cierre del primer día de cotización de SpaceX asigna una probabilidad del 44% a que la empresa termine su primera jornada bursátil valuada entre $1.5 y $2 billones.
Los traders de la plataforma de predicción dan un 28% de probabilidad de que la OPI se complete antes del 15 de junio, un 62% antes del 30 de junio y un 94% antes de que termine el año.
El optimismo del mercado, sin embargo, choca con la realidad regulatoria. Incluso las OPI más sencillas requieren meses para superar el escrutinio de la SEC. Empaquetar cohetes, satélites, contratos de defensa y un laboratorio de IA con presuntos problemas de efectivo en un solo formulario S-1 es cualquier cosa menos sencillo.

El papel de Starlink y xAI
El prospecto de la OPI de SpaceX revelará por primera vez las entrañas financieras de un imperio que hasta ahora ha operado en la penumbra de la empresa privada.
Según informes, la división espacial de SpaceX habría generado alrededor de $8.000 millones en ganancias sobre ingresos de entre $15.000 y $16.000 millones durante el año pasado. Casi la totalidad de esto proviene de Starlink, su red de banda ancha satelital.
El desafío para los inversores será evaluar si los márgenes de Starlink pueden sostener las ambiciones de xAI. Se trata de la empresa de inteligencia artificial de Musk que se fusionó con SpaceX en febrero mediante una operación valorada en $1,25 billones.
Según reportes, xAI está quemando aproximadamente $1.000 millones al mes, y todos sus cofundadores originales ya habrían abandonado el proyecto.
