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Espacio patrocinadoEste martes, el precio del oro registra una jornada de marcados contrastes. En un contexto donde la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán alcanza un punto crítico tras la muerte del líder supremo iraní, el metal precioso debería actuar como refugio. Sin embargo, el oro al contado retrocede 3,75% al momento de redactar esta nota (17:13 GMT), según datos de CNBC.
El movimiento bajista parece estar condicionado por el fortalecimiento del dólar y por expectativas de tasas de interés que se desplazan hacia adelante en el calendario. La pregunta que domina el mercado es evidente: ¿por qué el activo refugio por excelencia pierde terreno en medio de una escalada geopolítica de alto riesgo?
La respuesta se encuentra en la interacción entre divisas, rendimientos de bonos y dinámica inflacionaria. Con un índice del dólar en máximos de más de un mes, rendimientos del Tesoro al alza e interrupciones logísticas en centros clave como Dubái, el entorno inmediato presiona al metal a la baja.
Mientras los titulares reflejan misiles y drones sobre Medio Oriente, los inversores evalúan si el retroceso representa una oportunidad de entrada o si conviene esperar mayor claridad.

Tasas de interés que no bajan y subida del dólar: la tormenta perfecta para el precio del oro
Para comprender este comportamiento es necesario analizar los factores macroeconómicos que pesan sobre el oro. El Dollar Index avanza cerca de 1% en la semana y alcanza su nivel más alto desde finales de enero. Un dólar más fuerte encarece el metal para los compradores que operan en otras divisas, reduciendo la demanda internacional.
Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantienen firmes. Cuando los bonos ofrecen mayores retornos, aumenta el costo de oportunidad de mantener oro, que no genera intereses.
«El dólar está absolutamente imparable, al igual que los bonos del Tesoro, y eso está generando un fuerte viento en contra para el oro y especialmente para la plata», explicó el analista independiente Ross Norman a CNBC. Esta combinación ha sido suficiente para neutralizar el impulso típico de refugio asociado a escenarios bélicos.
El presidente Trump señaló que la campaña militar podría extenderse varias semanas. En paralelo, Irán mantiene tensiones en el estrecho de Ormuz, ruta clave para el suministro global de petróleo. Esta situación llevó al crudo Brent por encima de los $80 por barril, intensificando temores inflacionarios que, paradójicamente, reducen la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo.
El entorno combina riesgo geopolítico, presión inflacionaria y endurecimiento financiero implícito. La evolución del conflicto será determinante para evaluar si el precio del oro retoma su trayectoria alcista o si continúa bajo presión frente a un dólar dominante.
