Mantente al día con el canal de WhatsApp de CriptoTendencia: Noticias al instante sobre Bitcoin, Altcoins, DeFi, NFT, Blockchain y Metaverso. ¡Suscríbete!

La enorme, y para muchos excesiva, valoración de las empresas del sector de inteligencia artificial (IA) representa hoy una gran amenaza para las inversiones. El espectro de la crisis tecnológica del año 2000 se cierne con intensidad en un contexto donde se discute abiertamente acerca de una posible burbuja destinada a estallar.

Para tener una idea sobre la magnitud de las valoraciones basta con decir que las proyecciones de gasto de capital (Capex) de las cinco mayores tecnológicas supera los $500.000 millones. Con semejante prospecto para un puñado de empresas surge la inevitable interrogante: ¿estamos ante un desplome inminente o ante una transformación estructural del beneficio corporativo?

La respuesta a esta pregunta es fundamental para entender si las inversiones en el sector de inteligencia artificial son seguras o no. De antemano, se puede decir que a diferencia de la crisis del 2000, el fenómeno actual de la IA presenta métricas de salud financiera radicalmente distintas. No obstante, introduce un nuevo factor de riesgo: el «shock tecnológico» de China y la pérdida de la excepcionalidad del dólar.

En esta entrega de Mesa de Estrategia se desglosan los indicadores que separan la realidad del hype y dónde se esconden las oportunidades.

¿Se puede invertir con seguridad ante las sombras de la burbuja?

Realizar inversiones en IA está sujeto a la espada de Damocles de una burbuja que acecha a cualquier portafolio basado en este sector. Las comparaciones con la burbuja de las Dotcom del 2000 son habituales y realmente amenazadoras. Sin embargo, hay diferencias importantes entre ambos contextos históricos. Estos son algunos puntos de interés destacados en un reciente trabajo de Fidelity:

  • Rentabilidad contra especulación: en el año 2000, muchas empresas tecnológicas gastaban más de lo que ganaban, financiándose con deuda. Hoy, la relación Capex/flujo de caja libre en el sector tecnológico es inferior a 1, lo que significa que las empresas están pagando su expansión con sus propios beneficios, no con préstamos.
  • Valoraciones más aterrizadas: mientras que en 1999 las 7 empresas más grandes cotizaban a un promedio de 66 veces sus ganancias, las actuales 7 magníficas cotizan a un promedio de 28 veces. No es barato, pero está lejos de la exuberancia irracional del pasado.
  • Calidad de los beneficios: el S&P 500 se encamina a su décimo trimestre consecutivo de crecimiento, con márgenes netos del 13%, superando el promedio de los últimos 5 años.

El avance de China y el fin del monopolio de EE. UU.

El riesgo para el inversor en 2026 no es solo interno, sino geopolítico. China al parecer está rompiendo el monopolio percibido de EE. UU. en IA. En un reciente trabajo de CNBC, se enumeran algunos elementos fundamentales de esta premisa: 

  • Costos de producción de mercado emergente: China está combinando tecnología de vanguardia (modelos de IA apenas meses por detrás de los occidentales) con costos de producción masiva mucho menores.
  • Huawei al acecho: ante las restricciones de chips de Nvidia, Huawei está inundando el mercado con clústeres de chips propios y energía de bajo costo, acelerando su capacidad de cómputo.
  • El stack tecnológico chino: se estima que en 5 o 10 años, gran parte de la población mundial (especialmente en economías emergentes) operará bajo tecnología china por ser más asequible y no requerir alineación con la seguridad nacional de Washington.

Estrategias de inversión sin exposición directa la IA

En una reciente entrega de Mesa de Estrategia se señalan las oportunidades de invertir en sectores que la IA no podrá conquistar. Entre ellos se destaca el de streaming. Aunque los modelos de IA pueden crear producciones de calidad, no son capaces de producir sobre franquicias existentes como Star Wars sin violar derechos de patente. 

Proceder con este movimiento a activos relativamente inmunes a la IA lo ratifica Bernstein y Aberdeen en un reporte separado de CNBC. Aparte de acciones basadas en narrativa y marcas, también recomiendan inversiones en sectores de activos físicos inmóviles, donde se destacan jugadores como Enagás y Merlin Properties. 

Elementos para la estrategia ante este remolino de incertidumbre

Para saber si la tendencia de inversión en IA sigue siendo sostenible, se debe enfocar el radar en estos 5 pilares:

Las claves para no naufragar en las inversiones en IA.
Las inversiones en IA deben ser cuidadosas, dado que se está llegando a un punto en el que las oportunidades de acierto disminuyen.

La IA no es una burbuja vacía. Contrario a ello, es un motor de rentabilidad real con balances más sanos que en los 1990. Sin embargo, la concentración de riesgo en EE. UU. y el ascenso de China obligan a una diversificación geográfica y sectorial. 

La oportunidad hoy no está en comprar «cualquier cosa que diga IA», sino en encontrar las empresas que usarán la IA para blindar su capacidad competitiva o en aquellas que, por su naturaleza física, son inmunes a la disrupción digital.

Deja un comentario