Mientras el mercado se mueve, la información oportuna marca la diferencia → Recibe actualizaciones en nuestro canal oficial de WhatsApp.
El panorama financiero de este primer trimestre de 2026 refleja una contradicción cada vez más evidente cuyo origen es la expansión acelerada de la inteligencia artificial (IA).
Mientras esta tecnología mejora las perspectivas de las grandes compañías vinculadas al cómputo avanzado, el efecto de obsolescencia comienza a golpear con fuerza a otros segmentos. En las últimas semanas, la industria del software y el entretenimiento se han convertido en algunos de los sectores más expuestos a esta dinámica.
Para los inversores, la pregunta ya no es si la IA se impondrá, sino quién logrará adaptarse a su avance. Según operadores de JPMorgan citados por CNBC este viernes, el mercado atraviesa una etapa en la que cada subsector teme ser declarado «obsoleto» por el algoritmo.
En esta edición de Mesa de Estrategia se analizan las claves de esta liquidación y las alternativas para navegar un sentimiento dominado por la incertidumbre.
¿Hollywood y el streaming están quedando obsoletos ante la amenaza de la IA?
En lo que va de 2026 (YTD), el sector de entretenimiento registra un castigo relevante. Como referencia, Disney acumula un -10% YTD y Netflix un -19% en el mismo período.
La presión responde a la percepción de que las herramientas de video generativo impulsadas por IA podrían democratizar la producción audiovisual de alta calidad, reduciendo drásticamente las barreras de entrada que durante décadas protegieron a los grandes estudios.
No obstante, analistas de Wells Fargo señalaron al mismo medio que el mercado podría estar subestimando un factor esencial: la narrativa. Aunque la IA es capaz de replicar estándares visuales avanzados, aún presenta limitaciones para construir historias complejas que generen fidelidad sostenida en el tiempo.
Otro elemento clave es el foso de datos. Empresas como Spotify, que retrocede un 23% en 2026, están apostando por bases de datos cualitativas y propietarias que resultan más difíciles de replicar por modelos de lenguaje genéricos. La diferenciación no estaría únicamente en la tecnología, sino en la profundidad de la información acumulada.

Las consecuencias en el sector de software
La tensión no se limita al entretenimiento. El sector del software enfrenta su propio proceso de ajuste ante la posibilidad de que la IA sustituya soluciones SaaS tradicionales por sistemas de código autogenerado y asistentes autónomos.
De manera llamativa, esta incertidumbre tampoco ha favorecido a los activos considerados refugio. Durante febrero, el oro, la plata y BTC registraron descensos significativos. Esta correlación inusual podría indicar que los inversores están liquidando posiciones para cubrir márgenes en sectores tecnológicos golpeados o, simplemente, trasladándose hacia liquidez ante la falta de claridad macroeconómica.
Con estos factores en juego, surgen varias estrategias potenciales para quienes buscan oportunidades en medio del ajuste. La clave pasa por distinguir entre ruido coyuntural y valor estructural. A continuación, tres enfoques estratégicos:
- Apuesta por la denominada «propiedad intelectual inextinguible»: compañías que poseen derechos consolidados sobre personajes e historias icónicas, como Disney o Warner, podrían estar cotizando con descuentos que ya incorporan escenarios extremos. La IA puede generar contenido visual, pero no puede explotar legalmente universos consolidados sin infringir derechos.
- Infraestructura sobre aplicación: ante la incertidumbre sobre qué software prevalecerá, muchos inversores priorizan la infraestructura crítica, como fabricantes de chips, centros de datos y redes de distribución energética, que constituyen los verdaderos cuellos de botella del desarrollo de la IA.
- Arbitraje de sentimiento en refugios: las caídas simultáneas de BTC y el oro en entornos de temor suelen ser episodios transitorios. Históricamente, tras la asimilación inicial de una disrupción tecnológica, el capital tiende a regresar hacia activos con escasez matemática o física.
Elementos a considerar para la estrategia
Parte del mercado parece asumir que el componente visual representa el 90% del éxito de un contenido. Sin embargo, analistas citados por CNBC advierten que esta conclusión podría ser prematura. El «trade del miedo» ha generado valoraciones que descuentan un escenario de disrupción total que todavía no se ha materializado.
En este contexto, la oportunidad no radica en anticipar cuál será la próxima herramienta dominante de IA, sino en identificar qué empresas poseen activos intangibles -marcas, datos exclusivos, capacidad narrativa- que un algoritmo, por sofisticado que sea, aún no puede replicar plenamente.
