¿Qué está pasando en el mundo crypto? En el canal de WhatsApp de CriptoTendencia te lo contamos todo. ¡Suscríbete!
El fondo soberano de riqueza de Noruega, el más grande del mundo, ha puesto su mirada en el almacenamiento de energía, un segmento que ha dejado de ser una tendencia emergente para consolidarse como pieza clave en los mercados eléctricos.
En este escenario, el fondo anunció su intención de realizar sus primeras inversiones significativas en sistemas de baterías, una decisión que refleja la madurez alcanzada por el sector y su creciente atractivo para el capital institucional.
El salto hacia las baterías
Desde 2021, el fondo noruego invierte activamente en infraestructura de energía renovable no cotizada, con especial foco en parques eólicos marinos y en activos eólicos y solares terrestres. En el último año, además, se convirtió en accionista de la operadora alemana de redes Tennet, en línea con su estrategia de diversificación en activos energéticos.
Sobre esa base, el movimiento actual hacia el almacenamiento representa un paso adicional en la misma dirección. Según datos oficiales del fondo, sus activos ascienden a $2.2 billones, lo que le permite identificar en las baterías una oportunidad que ya ha alcanzado la escala necesaria para movilizar grandes volúmenes de capital institucional.
Esta evolución responde, en parte, al crecimiento del propio sector. Durante una conferencia en Oslo, el director de energía e infraestructura del fondo, Harald von Heyden, explicó que el aumento en el tamaño de los centros de almacenamiento permite que estos proyectos cumplan con el umbral mínimo de inversión, situado en torno a €1.000 millones.
En consecuencia, este cambio de dimensión facilita la entrada de grandes inversores, y el fondo noruego ya analiza activamente proyectos y posibles socios para esta nueva etapa.
Estados Unidos y la evolución del mercado eléctrico
Pese a los desafíos regulatorios y a la cautela generada por el entorno político durante el mandato de Donald Trump, Estados Unidos continúa siendo un mercado relevante para el fondo noruego.
De hecho, Von Heyden señaló que en ese país existen numerosos proyectos solares, eólicos y de almacenamiento en tierra que buscan financiación. Aunque la aproximación es ahora más prudente, el interés se mantiene ante el volumen de oportunidades disponibles.
Parte de este atractivo responde a la transformación estructural del mercado eléctrico. En particular, el rápido crecimiento de las energías renovables intermitentes ha incrementado las horas con precios negativos, lo que altera la dinámica tradicional entre oferta y demanda.
En ese contexto, el almacenamiento adquiere un papel central, ya que permite conservar la electricidad en lugar de interrumpir la producción en momentos de baja rentabilidad. Posteriormente, esa energía puede comercializarse cuando los precios se recuperan, lo que mejora los ingresos potenciales y contribuye a una mayor estabilidad del sistema.
Noruega refuerza su papel en la transición energética
El fondo noruego mantiene su política de no asumir participaciones superiores al 50% en los proyectos, priorizando asociaciones con actores consolidados del sector, como ya hizo con Iberdrola y RWE. Este enfoque busca preservar la disciplina financiera y asegurar la viabilidad a largo plazo de cada inversión.
En línea con esa estrategia, y ante el crecimiento del mercado de baterías, el fondo intensifica la búsqueda de compañías líderes que acompañen esta nueva etapa de expansión.
Aunque Von Heyden no precisó mercados ni socios en análisis, dejó claro que el almacenamiento energético se perfila como el próximo eje dentro de la transición energética global. En ese escenario, Noruega aspira a posicionarse como un inversor relevante en el desarrollo de esta infraestructura clave.

















