Argentina, Brasil, España en cancha. Apostá en vivo con crypto y retirá al instante → 1xBit, apuestas en crypto.
Espacio patrocinadoEl cofundador de Ethereum (ETH), «Vitalik Buterin», expresó recientemente que la industria cripto todavía no ha resuelto algunos de los problemas de diseño más básicos detrás de las stablecoins descentralizadas. Según su análisis, muchos de los sistemas actuales se apoyan en supuestos «frágiles» que podrían quebrarse con el paso del tiempo.
Como referencia, en una publicación realizada este domingo en la red social X, Buterin expuso lo que definió como «tres desafíos fundamentales que siguen sin resolverse».
En lugar de promover un proyecto concreto o proponer una nueva stablecoin, su enfoque fue crítico y conceptual, centrado en las debilidades estructurales de los modelos existentes y en por qué podrían no ser sostenibles a largo plazo.
Cabe recordar que las stablecoins son criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, generalmente vinculado al dólar estadounidense.
A diferencia de las versiones centralizadas, respaldadas por reservas administradas por empresas, las stablecoins descentralizadas utilizan código, algoritmos, colaterales y mecanismos de mercado para sostener su paridad sin una entidad central que las controle.

La primera preocupación señalada por Buterin es que la mayoría de las stablecoins descentralizadas continúan dependiendo del dólar estadounidense como referencia principal.
Si bien reconoció que replicar el dólar puede tener sentido en el corto plazo, advirtió que los sistemas concebidos para ser resilientes frente a crisis políticas o económicas no deberían quedar atados indefinidamente a una sola moneda nacional.
«Seguir el dólar estadounidense está bien a corto plazo, pero en mi opinión, parte de la visión de la resiliencia de un Estado-nación debería ser la independencia incluso de ese indicador de precios. En un plazo de 20 años, bueno, ¿qué pasaría si se produjera una hiperinflación, aunque fuera moderada?», señaló Buterin en X.
Vitalik Buterin advierte que oráculos débiles obligan a las DeFi a exprimir económicamente a sus usuarios
El segundo problema identificado por Buterin está relacionado con los oráculos, los sistemas encargados de suministrar a las blockchains datos del mundo real, como los precios de los activos. Dado que las redes no pueden acceder directamente a información externa, dependen de estos mecanismos para alimentar los contratos inteligentes.
Según Buterin, si un oráculo puede ser manipulado por un actor con suficiente capital, todo el sistema se vuelve vulnerable. En ese escenario, los protocolos dejan de protegerse mediante soluciones técnicas y pasan a defenderse desde lo económico, trasladando el costo al usuario.
En la práctica, esto implica diseñar estructuras en las que el costo de atacar el oráculo sea superior al valor total del protocolo. Buterin explicó que este enfoque suele requerir extraer valor de los usuarios a través de tarifas, inflación o mecanismos de control de gobernanza.
El fundador de Ethereum vinculó esta dinámica con su crítica histórica a la «gobernanza financiarizada», al considerar que los sistemas gobernados principalmente por la posesión de tokens carecen de una asimetría natural entre defensa y ataque, y dependen de hacer que los ataques resulten prohibitivamente caros.
«Esta es una de las principales razones por las que critico constantemente la gobernanza financiarizada, intrínsecamente no tiene asimetría entre defensa y ataque, por lo que los altos niveles de extracción son la única forma de mantener la estabilidad», afirmó Buterin en X.
El riesgo de «slashing» amenaza el respaldo de las stablecoins
Como tercer punto crítico, Buterin cuestionó el rol del staking como fuente de tensión subyacente para las stablecoins descentralizadas. En Ethereum, el staking consiste en bloquear ETH para asegurar la red a cambio de un rendimiento, pero cuando una stablecoin está respaldada por ETH en staking, se introduce una contrapartida implícita.
En ese contexto, el rendimiento generado por el staking compite con los beneficios que los usuarios de stablecoins podrían obtener por otras vías. Según Buterin, esto deriva en una situación en la que los tenedores de stablecoins aceptan retornos más bajos, un resultado que calificó como «subóptimo».
Para ilustrar la complejidad del problema, Buterin mencionó tres enfoques teóricos: reducir la rentabilidad del staking a niveles mínimos, crear una nueva forma de staking con menores riesgos o trasladar parte de esos riesgos directamente a los usuarios de las stablecoins. Sin embargo, aclaró que no se trata de propuestas concretas, sino de ejemplos que reflejan el espacio limitado de soluciones posibles.
Un riesgo central mencionado de forma recurrente fue el «slashing», es decir, las penalizaciones que reciben los validadores si actúan incorrectamente, cometen errores o quedan fuera de línea. Estas sanciones reducen el valor del colateral en staking y, según Buterin, lo convierten en una «base riesgosa para las stablecoins».
Finalmente, Buterin concluyó que las stablecoins descentralizadas no pueden depender de niveles fijos de colateral. En escenarios de caídas bruscas del mercado cripto, los sistemas deben ser capaces de reequilibrarse de forma dinámica para preservar su solvencia.
