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Espacio patrocinadoLos piratas informáticos están constantemente al acecho en los distintos sectores del universo de las criptomonedas. Recientemente se produjo uno de esos casos de extracción millonaria en stablecoins por parte de delincuentes digitales contra una cartera individual. Se trató de un caso peculiar, considerando que el atacante no vulneró ningún código de protocolo.
Según una publicación en X del rastreador PeckShieldAlert, el incidente ocurrió el pasado 10 de octubre. En ese episodio, el pirata informático accedió a las llaves privadas de la víctima y extrajo $21 millones en monedas estables, que luego movió hacia la red de Ethereum.
Aunque se desconocen los métodos que utilizó el delincuente para acceder a las llaves privadas, queda claro que cualquier descuido puede ser fatal para los poseedores de criptoactivos. Algunos hackers logran acceder a los discos duros mediante malware, por lo que se recomienda no almacenar llaves privadas en computadoras conectadas a internet.
Más allá del procedimiento del atacante, los datos apuntan a que se llevó unos $17.75 millones en stablecoins DAI y $3.11 millones en otra moneda estable identificada como MSYRUPUSDP. Como se mencionó, el delincuente no rompió ningún código de protocolo para drenar una cantidad tan considerable de fondos.
Hackers tomaron millones en stablecoins y desaparecieron
De acuerdo con los reportes, se confirmó que no hubo un ataque a contratos inteligentes ni un fallo en los puentes (bridges). Por el contrario, el caso fue mucho más simple y económico para los atacantes. Básicamente, se trató de un caso rutinario en el que el hacker obtuvo acceso a las llaves privadas mediante filtración u otros métodos. Una vez logrado esto, lo demás fue cuestión de ejecutar las transacciones.
Con las llaves bajo su control, el atacante pudo firmar y autorizar las salidas hacia nuevas direcciones. Algunos movimientos se realizaron de forma casi instantánea. En líneas generales, grandes sumas se enrutaron a través de diversos puentes entre blockchains antes de llegar finalmente a Ethereum.
Una vez en la red de Ethereum, los fondos se dispersaron entre numerosas direcciones, lo que hace prácticamente imposible su rastreo o recuperación. Este episodio refuerza la importancia de mantener una estricta seguridad digital y financiera en todo momento.
Los piratas informáticos continúan activos y monitorean de forma permanente las transacciones on-chain. Aprovechan la transparencia de la blockchain para analizar fondos y patrones de actividad de las carteras. En muchos casos, logran identificar las direcciones de los usuarios y explotar cualquier vulnerabilidad. Para evitar convertirse en blanco de ataques, se recomienda gestionar las llaves privadas de manera estrictamente offline.
