Los ataques sobre Irán hundieron a Bitcoin a mínimos de seis semanas. En momentos así, la información oportuna no es un lujo → Canal de WhatsApp de CriptoTendencia.
Durante el Cripto Latin Fest, Aníbal Garrido ofreció una intervención que dejó huella en el debate sobre la adopción y usabilidad de Bitcoin en Latinoamérica. Su mensaje giró en torno a una idea central: Bitcoin es, y seguirá siendo, una reserva de valor, con un potencial que aún no ha sido plenamente comprendido.
El poder del tiempo frente a la inflación
Garrido ilustró la diferencia entre mantener ahorros en monedas fiduciarias y en Bitcoin. Explicó que, mientras el dólar estadounidense pierde poder adquisitivo cada año -ejemplo de ello es el 6% de inflación anualizada reciente-, un Bitcoin siempre será un Bitcoin.
«Muchos se concentran en la gráfica BTC-USD, pero olvidan mirar que lo que cae es el valor del dólar, del peso o del bolívar», subrayó, recordando que el verdadero enemigo del ahorro es la inflación.

La comparación con el oro
El analista comparó la evolución del oro con la de Bitcoin. Recordó cómo el oro pasó de costar apenas 30 dólares por onza troy en 1944 a más de 3.500 dólares en la actualidad, un salto que tardó 80 años en consolidarse.
«Bitcoin ha recorrido un camino similar en apenas 15 años», destacó Garrido, apuntando a que el mercado cripto, con un valor de 4 billones de dólares, aún podría alcanzar -o incluso superar- al del oro, estimado en 22 billones.
Una visión más allá del precio
Para Garrido, el error está en mirar a Bitcoin únicamente como un activo especulativo. Lo comparó con la compra de una casa: «Nadie revisa todos los días cuánto vale la vivienda que adquirió como inversión o herencia. Con Bitcoin debería ocurrir lo mismo: entenderlo como un activo de largo plazo».
Educación, la clave del futuro
Más allá de las comparaciones con el oro o las monedas fiduciarias, Garrido puso el énfasis en un punto vital: la educación. Señaló que no basta con que los usuarios aprendan por sí mismos, sino que es necesario un esfuerzo desde las universidades, los gobiernos, los colegios y la propia comunidad cripto.
«La educación es el motor que puede acelerar la adopción de Bitcoin y abrir oportunidades reales en la región», concluyó.
