A finales de 2022, se conoció que la gigante de la minería de Bitcoin, Core Scientific, ya no podía sostenerse en pie. En consecuencia, la directiva de la empresa anunciaba que recurría al amparo de la bancarrota. El hecho se constituyó como un golpe enorme para la industria minera.
Sin embargo, las actividades mineras de la empresa no se detuvieron, dado que tenía muchas obligaciones con acreedores. De tal manera, mantenerse operativa fue imperativo para que su proceso de quiebra no afectara negativamente a las empresas relacionadas con ella. Con esto parecía cerrarse un lamentable capítulo para una de las mayores mineras del mundo en su momento.
Pero mantener activas sus operaciones mineras fue clave para que la directiva se preparara para regresar del mundo de los muertos. El buen momento del mercado cripto, permitió que los ingresos de los mineros se incrementaran de manera importante. Así, se abrió la puerta para que las grandes empresas pudieran honrar sus compromisos.
Desde hace varios meses, la empresa mantiene una solicitud en los tribunales para reestructurarse. Esta semana, el tribunal de quiebras autorizó a la directiva para que proceda, lo que permite un recorte de $400 millones en deuda y la salida de la bancarrota para finales de enero, según informó Reuters.
Vuelve el gigante de la minería de Bitcoin
Durante meses, Core Scientific se consolidó como uno de los mayores jugadores en el terreno de la minería de Bitcoin. No obstante, los hechos que llevaron el mercado cripto al invierno le afectaron profundamente. Del mismo modo que muchas empresas de monedas digitales, esta tendría fuertes lazos con firmas como FTX, Terraform Labs o algunas de las firmas afectadas por este dominó.
En cualquier caso, Core intentó torear los hechos hasta que fue imposible sostenerse. La caída de los ingresos por el derrumbe de Bitcoin y la falta de liquidez fueron los elementos más hirientes. Asimismo, se sumó la alta inflación, la cual llevó los precios de la energía a altos insostenibles.
Lo curioso del caso, es que la empresa prácticamente murió en la orilla. Los primeros brotes verdes en el sector cripto evitaron que otras empresas siguieran a Core en lo que se temía iba a ser una reacción en cadena. Con ello, el poder de hash de la mayor de las criptomonedas habría tocado fondos de varios años.
El próximo paso de esta compañía de minería de Bitcoin es volver a cotizar en la bolsa de valores de Nueva York. Vale la pena mencionar que sus accionistas retuvieron el 60% de las acciones de la empresa hasta la quiebra. Así, las probabilidades de recuperación de las inversiones son tremendamente altas.
Tanto el tribunal de bancarrota como la directiva de la empresa remarcaron los tremendos avances en 2023. Todo ello, como ya se dijo, solo fue posible gracias al repunte de 160% del precio de BTC ese año.
