La Casa Blanca flexibiliza la Ley Jones para contener el impacto de la suba del petróleo, mientras el mercado energético vuelve a tensionarse y presiona sobre la inflación global.
La guerra entre EE.UU., Israel e Irán dispara la demanda de jets privados en Medio Oriente, con vuelos que superan los US$ 145.000 mientras miles buscan salir de la región.