El Banco de Corea (BOK) anunció este martes la ampliación de su cooperación institucional con el Banco de Inglaterra (BoE) en proyectos relacionados con la tokenización de pagos. La subgobernadora de Estabilidad Financiera del BoE, Sarah Breeden, visitó el lunes la sede del banco central surcoreano para intercambiar perspectivas sobre las últimas innovaciones en los sistemas de pago y liquidación.
Durante el encuentro, representantes de ambas instituciones analizaron los avances de diferentes iniciativas internacionales destinadas a modernizar la infraestructura financiera. Entre los proyectos abordados, según The Korea Times, destacaron el Proyecto Ágora, de alcance multilateral, y el Proyecto Hangang, desarrollado en Corea del Sur. La reunión permitió compartir experiencias sobre el uso de tecnologías digitales para mejorar la eficiencia de las operaciones financieras.
El BOK confirmó que continuará compartiendo sus conocimientos técnicos y participando activamente en los debates internacionales sobre tokenización.
En el ámbito financiero, esta tecnología permite representar depósitos bancarios y otros activos mediante tokens digitales registrados en infraestructuras programables. Su aplicación busca facilitar las transferencias, automatizar determinados procesos y mejorar la coordinación entre instituciones, manteniendo los controles de seguridad y cumplimiento normativo.
El Proyecto Ágora, coordinado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS), investiga cómo integrar depósitos bancarios comerciales tokenizados con dinero de bancos centrales utilizado en operaciones mayoristas. Su principal objetivo consiste en mejorar la eficiencia de los pagos transfronterizos, reducir los costos de intermediación y agilizar la liquidación de operaciones entre entidades financieras de diferentes países.
El Proyecto Hangang y las pruebas de CBDC mayorista en Asia
Por su parte, el Proyecto Hangang representa una iniciativa de tokenización basada en tecnología blockchain y desarrollada bajo la dirección del Banco de Corea. El programa busca evaluar una infraestructura monetaria digital que combina monedas digitales de bancos centrales para uso mayorista (CBDC) con depósitos tokenizados emitidos por entidades comerciales. Este modelo permite experimentar con nuevas modalidades de pago sin sustituir directamente el dinero bancario tradicional.
Los ensayos del BOK buscan establecer las bases técnicas y operativas para una futura infraestructura de pagos digitales regulados. En este esquema, las CBDC mayoristas facilitan la liquidación entre instituciones financieras, mientras que los depósitos tokenizados pueden utilizarse en operaciones comerciales y pagos cotidianos.
El proyecto también estudia las posibilidades de automatizar transacciones mediante mecanismos programables, mejorando la eficiencia y reduciendo determinadas fricciones operativas.
La cooperación con el Banco de Inglaterra permite intercambiar experiencias sobre los desafíos tecnológicos, regulatorios y de seguridad asociados con estas soluciones. Ambas instituciones participan en el Proyecto Ágora, lo que proporciona un marco adicional para explorar la interoperabilidad entre sistemas financieros. Sin embargo, la ampliación del diálogo bilateral no supone todavía el anuncio de una infraestructura conjunta de pagos.
En este contexto, Corea del Sur continúa consolidándose como uno de los países que impulsan pruebas avanzadas de tokenización bancaria. Los resultados del Proyecto Hangang podrían servir como referencia para otros bancos centrales interesados en modernizar sus sistemas de liquidación. Además, la experiencia adquirida permitirá evaluar las condiciones necesarias para integrar diferentes formas de dinero digital dentro de una infraestructura financiera regulada.
Impacto de la tokenización de pagos en la infraestructura financiera global
La tokenización de depósitos bancarios podría transformar el funcionamiento de las transferencias de capital y los procesos de liquidación. Al representar digitalmente estos instrumentos financieros, las instituciones pueden desarrollar operaciones programables, reducir tareas de conciliación y facilitar la transferencia de fondos entre sistemas compatibles.
Sin embargo, estos beneficios dependen de la seguridad de la infraestructura, la interoperabilidad y la existencia de marcos regulatorios adecuados.
La cooperación entre el BOK y el BoE refleja el creciente interés de los bancos centrales por incorporar tecnologías de tokenización a las finanzas tradicionales. Iniciativas como Ágora y Hangang buscan comprobar si estas herramientas pueden mejorar la velocidad, la transparencia y la eficiencia de los pagos sin comprometer la estabilidad financiera.
Aunque su adopción generalizada todavía requiere nuevas pruebas y acuerdos internacionales, los avances muestran que la modernización de la infraestructura monetaria se ha convertido en una prioridad para las principales autoridades financieras.
