Morgan Stanley eligió a Amazon como una de sus principales apuestas de inversión y elevó su precio objetivo de 335 a 350 dólares por acción. Ese nivel implica un potencial de revalorización cercano al 40% sobre el cierre del viernes, situado en 250 dólares.
El banco mantiene su recomendación de sobreponderar el valor, y la acción respondió con subidas de más del 4% en la sesión del lunes.
La tesis del analista Brian Nowak se apoya en algo que, a su juicio, el mercado todavía no ha incorporado al precio: el peso de Amazon Web Services (AWS), la plataforma de computación en la nube de la compañía, tanto sobre el negocio como sobre la cotización.

AWS, el motor que Wall Street infravalora
Morgan Stanley proyecta que AWS crezca un 47% interanual en 2027. Con esa aceleración, la nube se convierte en el principal catalizador de la acción dentro de la tesis del banco.
«Seguimos pensando que el recorrido de crecimiento y de beneficios de AWS está infravalorado», escribió Nowak en su nota a clientes. Para Morgan Stanley, la división de infraestructura en la nube sigue siendo la pieza que más valor puede liberar en la compañía de Seattle.
Compras con agentes de IA
El segundo frente es el comercio impulsado por agentes de inteligencia artificial, en el que Nowak sitúa a Amazon entre los grandes beneficiados por el cambio en la forma de comprar en línea.
«Esperamos que Amazon aproveche su infraestructura de comercio electrónico líder y su base de usuarios fiel para seguir monetizando», señala la nota. El banco ve en esa combinación de logística propia y clientes recurrentes la ventaja que le permitirá capturar valor cuando las compras pasen a ejecutarlas agentes.
La IA física como tercera carta
Morgan Stanley también coloca a Amazon en posición de convertirse en ganadora de la IA física, es decir, de la inteligencia artificial que se aplica a máquinas que operan en el mundo real. Es una opción de más largo plazo, pero completa una tesis que va de la nube al almacén.
La recomendación no rompe con el sentimiento dominante, ya que la visión del banco coincide con el consenso de Wall Street sobre el valor. Lo que aporta es una hoja de ruta de catalizadores con AWS como eje, el comercio agéntico como segundo motor y la automatización física como apuesta hacia adelante.
