SpaceX cae a un mínimo histórico tras el aborto del vuelo 13 de Starship

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La acción de SpaceX (SPCX) volvió a ser protagonista de los mercados esta semana, y no por los motivos que sus inversores esperaban. La suspensión de último momento del decimotercer vuelo de prueba de Starship, previsto para la noche del jueves, coincidió con un nuevo mínimo histórico para el papel, que cerró en 123,99 dólares, una caída del 5,43% en la jornada y un valor que ya se ubica por debajo de los 135 dólares fijados en su salida a bolsa del 12 de junio.

Evolución de las acciones de SpaceX en la última semana. Fuente: Yahoo Finance

Un aborto automático a segundos del despegue

Justo antes del encendido programado, el sistema de vuelo canceló de forma automática el lanzamiento de Starship V3, la versión más reciente de la nave.

En su cuenta de X, Elon Musk explicó que algunos motores no llegaron a encender, lo que activó el aborto, y adelantó que el nuevo intento llegaría en los próximos días. Reportes posteriores precisaron que cuatro de los 33 motores Raptor del propulsor Super Heavy no se encendieron y que la compañía reemplazará dos de ellos antes de reprogramar el despegue, ahora previsto para comienzos de la próxima semana.

El contratiempo obliga a SpaceX a devolver ambas etapas -la nave Starship y el propulsor Super Heavy- a su hangar, retirar todo el combustible y analizar el origen de la falla. No es un giro habitual: la operación exige tiempo y frena una misión cargada de objetivos.

Qué estaba en juego en el Vuelo 13

El intento del jueves era el primero desde la salida a bolsa de la compañía y el segundo de la Versión 3, un diseño más grande y potente que debutó hace menos de dos meses.

La prueba buscaba validar la capacidad del propulsor para ejecutar el despegue, la separación de etapas y el regreso a un punto de amerizaje en el golfo de México. A ello se sumaba el despliegue de 20 satélites Starlink V3 y un descenso controlado de Starship, con amerizaje final en el océano Índico. El mercado lo veía como un posible catalizador para el papel; el resultado fue el contrario.

Wall Street mira más allá del lanzamiento

Aunque los inversores celebrarían un vuelo exitoso, el análisis institucional adopta una lectura más medida. Una nota de J.P. Morgan firmada por Seth Seifman, difundida antes de la suspensión, anticipa una combinación de avances y retrocesos a medida que SpaceX avanza hacia su meta de lanzar Starship decenas de veces en 2027, cientos en 2028 y miles en los años siguientes.

Para Seifman, sin embargo, el dato técnico del vuelo importa menos que la economía del sistema. Su atención se concentra en el costo y el tiempo necesarios para reacondicionar la segunda etapa tras el estrés del reingreso, y sobre todo en la rapidez con la que esa misma etapa podrá volver a volar. La reutilización, más que un despegue limpio, es la variable que definirá el caso de negocio de Starship.

En ese marco, el mínimo histórico de SPCX refleja tanto la impaciencia del mercado como la distancia que aún separa a la compañía de una cadencia de vuelos sostenida. El próximo intento, en cuestión de días, será la siguiente prueba para un papel que cotiza cada movimiento del cohete más potente jamás construido.

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