Trump reaviva las tensiones con su anuncio del «Project Freedom» para abrir el Estrecho de Ormuz

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La tensión geopolítica alcanzó un nuevo punto crítico este lunes tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de iniciar el «Project Freedom». Esta operación militar busca liberar a cientos de embarcaciones civiles atrapadas en el Estrecho de Ormuz desde el inicio del conflicto entre Irán, EE. UU. e Israel a finales de febrero. 

La medida provocó un aumento en los precios del petróleo y generó una respuesta inmediata de Teherán. Las autoridades iraníes han amenazado con atacar a cualquier fuerza extranjera que ingrese a la vía marítima. El Estrecho es un canal crucial por donde circula aproximadamente una quinta parte del suministro energético mundial, pero actualmente se encuentra prácticamente paralizado.

Según reportes de The Guardian y el Financial Times, se estima que unos 1.000 buques comerciales y 20.000 marinos permanecen varados en el Golfo, enfrentando una creciente escasez de suministros básicos. Trump calificó la misión como un «gesto humanitario», advirtiendo que cualquier intento de obstrucción será «tratado con fuerza».

El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) detalló que el apoyo militar para el operativo incluye destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves, plataformas no tripuladas y 15.000 efectivos. Esta demostración de fuerza ocurre en un momento de extrema fragilidad para la economía global.

«No se necesita mucho a partir de este punto para que la economía global se hunda en una recesión», advirtió Gaurav Ganguly, jefe de economía internacional de Moody’s Analytics, a CNBC. «Estimamos que algo así como $125 dólares Brent durante un período sostenido empujará a la economía global hacia algún tipo de recesión», enfatizó.

Escalada de agresiones y guerra de desinformación en el Estrecho de Ormuz

La jornada del lunes estuvo marcada por la confusión y el aumento de las hostilidades. La agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) reportó que un petrolero de la compañía emiratí ADNOC fue alcanzado por proyectiles al norte de Fujairah.

Emiratos Árabes Unidos condenó enérgicamente el uso de drones por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, calificando el acto como «piratería» y «coacción económica».

Simultáneamente, una «guerra de narrativas» se desató tras informes de la agencia iraní Fars, que aseguraba que dos misiles habían impactado un buque de guerra estadounidense cerca de la isla de Jask. El CENTCOM desmintió estas afirmaciones.

«La verdad es que ningún barco de la Armada de EE. UU. ha sido alcanzado», declaró el Comando Central a través de la plataforma X, reafirmando que sus fuerzas continúan aplicando el bloqueo naval sobre los puertos iraníes.

Por su parte, el alto mando militar de Irán es tajante respecto a la soberanía de sus aguas. El General de División Ali Abdollahi expresó: «Advertimos a las fuerzas armadas extranjeras, particularmente al ejército agresor de EE. UU., que si intentan acercarse o entrar en el Estrecho de Ormuz, serán atacadas».

El impacto económico y el estancamiento de la paz

La incertidumbre sobre el éxito del «Project Freedom» ha generado una volatilidad extrema en los mercados. Los futuros del crudo Brent suben un 1.75% situándose en $110 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumenta un 0.23% hasta los $102.

Los analistas observan con cautela la reciente decisión de la OPEP+ de aumentar la producción en 188.000 barriles diarios, una medida que parece insuficiente ante el bloqueo del principal punto de tránsito.

En el frente diplomático, los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán parecen haber llegado a un punto muerto.

Aunque existe un alto el fuego vigente desde el 7 de abril, ambas naciones se mantienen firmes en sus condiciones previas. Irán ha presentado una propuesta de 14 puntos centrada en el fin de la guerra en Oriente Medio, pero ha dejado fuera las discusiones sobre su programa nuclear.

Mientras tanto, la crisis económica interna de Irán se agrava. Según el análisis de Patrick Wintour, editor diplomático de The Guardian, el bloqueo naval estadounidense busca privar a Teherán de al menos $175 millones diarios en ingresos por exportación de petróleo.

La estrategia de Washington apuesta a que Irán se quede sin capacidad de almacenamiento, lo que obligaría al cierre de pozos y causaría daños irreparables a su infraestructura energética.

El mundo aguarda con expectación el desarrollo de las próximas horas. La posibilidad de una reapertura coordinada, sugerida por líderes como el francés Emmanuel Macron, parece lejana.

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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