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Espacio patrocinadoLa economía de Estados Unidos se enfrenta a una subida de la inflación sin precedentes modernos. Según Gordon Johnson, analista de GJL Research, los datos de precios de importación y exportación de febrero superaron ampliamente las expectativas. Mientras el mercado anticipaba un incremento del 0,6%, los precios de importación aumentaron un 1,3% y los de exportación un 1,5%.
Para el experto, citado por Finbold, lo más alarmante es que estas cifras corresponden al periodo previo al estallido del conflicto en Irán. Esto sugiere que el impacto real del aumento del 50% en los precios del petróleo aún no se ha reflejado en las estadísticas oficiales.
En ese sentido, Johnson fue contundente en su apreciación sobre el contexto actual de la economía estadounidense y lo que debería hacer la Reserva Federal. «La Fed no está detrás de la curva y ni siquiera está en el campo. Se necesitan cientos de puntos básicos de aumentos ahora. Esto termina mal».
De acuerdo con el experto, la extrapolación anual de estos datos sitúa la inflación potencial entre el 16,8% y el 19,6%. Para ponerlo en perspectiva, el récord previo de las últimas seis décadas fue del 13,5% en 1980, y la ola inflacionaria posterior a la pandemia de 2022 superó el 8%.
El economista Peter Schiff coincidió con este diagnóstico, advirtiendo que el país se dirige a una «crisis financiera total» si no hay una intervención agresiva inmediata.
Impacto de una posible subida de la inflación en las criptomonedas
La reacción del mercado cripto ante este escenario de posible «estanflación» (bajo crecimiento con alta inflación) ha sido de elevada volatilidad. Aunque Bitcoin se ha consolidado históricamente como oro digital, la perspectiva de una Fed obligada a subir los tipos de interés de forma agresiva ejerce una presión bajista considerable.
En las últimas horas, Bitcoin perdió el soporte de los $70.000 por unidad, reflejando una salida de capital institucional. Los inversores tienden a refugiarse en efectivo o en bonos del Tesoro cuando los rendimientos de estos aumentan debido a expectativas de tipos más altos.
Por otro lado, el aumento en los precios de la energía, con el petróleo acercándose nuevamente a los $116 por barril, eleva directamente los costos operativos de la minería de Bitcoin. Esto provoca una reducción significativa de los márgenes de beneficio y puede forzar a los mineros a vender sus reservas.
De manera paralela, se observa un débil desempeño en los fondos cotizados de Bitcoin (ETF), que registraron salidas netas de más de $700 millones en una sola jornada tras la reunión de la Fed en marzo. Esto indica que el capital institucional sigue considerando a las criptomonedas como activos de alto riesgo, en lugar de coberturas puras contra la inflación.
En líneas generales, el endurecimiento monetario se perfila como el principal obstáculo para el precio de Bitcoin en el corto plazo.
El elemento político y la respuesta de la Fed
Como es de esperar, esta situación ha generado un choque directo con la Casa Blanca. Mientras el presidente Donald Trump ha presionado públicamente para bajar los tipos de interés con el fin de estimular la economía, los datos técnicos apuntan en dirección contraria. Esta discrepancia añade un nivel adicional de incertidumbre que los mercados tienden a penalizar.
El sentimiento de «espera vigilante» predomina. Si la Fed decide subir los tipos, podría producirse un movimiento significativo en todos los activos financieros, incluyendo el mercado inmobiliario y las acciones tecnológicas. Sin embargo, hasta el momento no hay señales claras de que se vaya a actuar en esa dirección.
