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Espacio patrocinadoEsta semana, la industria gastronómica de la India (y el mercado laboral relacionado) entró en una fase crítica debido a la severa escasez de gas natural licuado.
El conflicto en el Estrecho de Ormuz bloqueó las importaciones de este combustible, del cual el país depende en un 90%. Ante la emergencia, el gobierno ha prohibido la venta de cilindros para uso comercial para priorizar el consumo de los hogares.
Básicamente, establecimientos emblemáticos con décadas de historia han tenido que reducir sus horarios de operación y limitar sus menús.
En regiones como Maharashtra, más de un tercio de los 500.000 restaurantes registrados reportaron cierres parciales o totales. Por lo tanto, el impacto económico amenaza la estabilidad de aproximadamente 8.5 millones de trabajadores del sector, reporta Asia Nikkei.
Es importante destacar que la situación ha reavivado temores similares a los vividos durante los confinamientos por la pandemia de COVID-19. Muchos dueños de negocios intentan mantener a sus empleados fijos pese a la caída en la facturación para evitar la pérdida de personal capacitado. Sin embargo, la falta de combustible dificulta la preparación de alimentos básicos de alta demanda.
El golpe que representa la escasez de gas en el de restaurantes de la India podría extenderse sobre la totalidad del mercado laboral. En consecuencia, millones de trabajadores despedidos se verían forzados a buscar otros sectores, inundando la oferta de mano de obra, lo que provocaría una precarización de salarios.
La opción de las cocinas eléctricas no evita la crisis del mercado laboral de la India
Ante la falta de gas, muchos establecimientos han comenzado a utilizar freidoras y cocinas de inducción para mantener sus puertas abiertas. No obstante, los gerentes advierten que estos aparatos eléctricos no son ideales para técnicas de cocción que requieren altas temperaturas. Además, el uso masivo de estos equipos exige costosas remodelaciones en el cableado eléctrico de los locales antiguos.
Asimismo, las cadenas de alta cocina están modificando sus procesos hacia técnicas de baja temperatura, como el sous-vide, para reducir el consumo energético, apunta el reporte.
El cambio hacia lo eléctrico no solo afecta a los comercios, sino también a los hogares, donde las ventas de cocinas de inducción suben vertiginosamente. Por lo general, esta transición busca mitigar el desabastecimiento físico y los crecientes costos del combustible tradicional.
Es importante tener en consideración que el gobierno indio ha logrado asegurar el paso de dos buques cisterna que llegarán a puerto esta semana.
A pesar de este alivio temporal, la distribución comercial sigue siendo irregular y restringida en la mayoría de las ciudades. Por lo tanto, los propietarios solicitaron formalmente que la industria restaurantera sea reconocida como un servicio esencial.
Impacto en el ecosistema de entrega de alimentos
Como es de suponer, la crisis de suministros también golpea con fuerza a las plataformas digitales de entrega de comida a domicilio. Cerca de un tercio de los repartidores se han visto afectados por la disminución de pedidos y el cierre de establecimientos asociados. Esto provoca que las acciones de empresas líderes como Zomato y Swiggy registren caídas de hasta el 3.6% en la bolsa.
«Aproximadamente 8.5 millones de trabajadores están empleados en la industria de restaurantes de la India. Además, miles de repartidores de comida y proveedores también dependen de esta industria», alerta Sagar Dayarni, presidente de la Asociación Nacional de Restaurantes de India.
Por otro lado, los proveedores de ingredientes y materias primas también enfrentan una reducción drástica en su volumen de ventas.
Si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, el sector teme una migración masiva de trabajadores hacia sus ciudades de origen por falta de ingresos. La resiliencia del modelo de negocio gastronómico está siendo puesta a prueba bajo condiciones de guerra externa.
La resolución de esta crisis depende directamente de la reapertura segura de las rutas comerciales marítimas internacionales.
Mientras tanto, los dueños de restaurantes continúan operando con inventarios mínimos de gas, esperando que la ayuda gubernamental llegue antes del próximo fin de semana. El equilibrio entre el consumo doméstico y el comercial sigue siendo el principal desafío logístico para el país.
