Mientras el mercado se mueve, la información oportuna marca la diferencia → Recibe actualizaciones en nuestro canal oficial de WhatsApp.

El legendario inversor Ray Dalio arremete nuevamente contra el Bitcoin y afirma que esta moneda no es una reserva de valor adecuada. Esta declaración contraría la visión de los entusiastas de la mayor de las criptomonedas sobre su naturaleza como «oro digital». El desempeño de la moneda frente al del oro real ha sido muy diferente en medio del actual contexto de turbulencia global. 

En una reciente aparición en el All-In Podcast, el fundador de Bridgewater Associates desestimó la narrativa de Bitcoin como reserva de valor. El experto advirtió sobre las limitaciones estructurales de la moneda digital en un momento donde los datos de mercado parecen darle la razón.

Mientras el oro continúa su rally imparable, acumulando una subida de más del 30% desde octubre y cotizando por encima de los $5.210 por onza, Bitcoin ha tomado el camino opuesto. El BTC se desplomó más de un 40% desde su pico de octubre, hasta situarse en los $71.081  al momento de redacción, evidenciando una desconexión radical con el metal precioso en tiempos de incertidumbre global.

En un contexto donde Dalio mismo advierte que el orden mundial liderado por Estados Unidos se ha roto, la pregunta que domina la narrativa es una sola: ¿sigue teniendo sentido refugiarse en Bitcoin o ha llegado la hora de aceptar que solo hay un oro?

Los problemas de Bitcoin, según Dalio

Para el experto, el gran problema de Bitcoin no es solo de rendimiento, sino de esencia. Señaló que la red ofrece una falsa sensación de privacidad, ya que cualquier transacción puede ser vigilada. «Bitcoin no tiene transacciones privadas, pueden ser monitoreadas y, por lo tanto, indirectamente controladas», advirtió durante la citada entrevista.

Pero esto último no fue todo lo que el inversor dijo sobre la moneda. Además, puso el foco en una amenaza silenciosa pero existencial como la cuántica. Según él, «nuevas tecnologías como la computación cuántica» podrían eventualmente generar «problemas» para la seguridad de la red Bitcoin, erosionando su credibilidad como reserva de valor a largo plazo.

Estas preocupaciones técnicas, combinadas con la falta de adopción institucional, dibujan un panorama donde la criptomoneda queda relegada frente a la solidez milenaria del oro.

Pero el argumento más poderoso de Dalio descansa en una realidad inapelable de que los bancos centrales no compran Bitcoin. Mientras el oro se mantiene como el segundo activo de reserva más importante del mundo, solo por detrás del dólar, la criptomoneda ni siquiera aparece en el radar de estas instituciones, apuntó.

«Los bancos centrales no van a querer comprar Bitcoin y mantenerlo», sentenció Dalio, añadiendo que el oro es «el dinero más establecido» y no un simple metal precioso para especular. «Hay una sola cosa que es oro», remató, desestimando cualquier intento de equiparación con el activo digital.

El mundo cambia, pero las reglas del refugio no

El contexto macro que describe Dalio no podría ser más inquietante. En este se incluye la deuda estadounidense desbocada, conflictos geopolíticos en expansión y un orden global en descomposición. En este escenario, el inversor lleva meses recomendando una asignación del 5% al 15% en oro o Bitcoin como cobertura.

Sin embargo, los datos recientes inclinan la balanza de manera abrumadora. Mientras el metal precioso consolida su estatus de activo refugio con nuevos máximos, Bitcoin ha evidenciado una evidente fragilidad. 

La divergencia iniciada en octubre, cuando ambos activos se separaron definitivamente, dejó el asunto claro. En la guerra, el dólar y el oro reinan, mientras que Bitcoin, por ahora, sigue atado a la volatilidad.

Es importante mencionar que el Bitcoin no se mantiene estático, sino que su evolución continúa. No se debe perder de vista que se trata de un activo reciente en comparación con el milenario oro. 

En palabras simples, el BTC es una reserva de valor en proceso de maduración, por lo que no se debe esperar ahora un rendimiento similar al de una reserva consolidada como el oro. Básicamente, es como pensar que Albert Einstein a los 6 años podría dictar una conferencia sobre la teoría de la relatividad general.

Deja un comentario