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Espacio patrocinadoDurante este lunes, los futuros del oro (GC=F) moderaron parte de sus ganancias después de cotizar hasta los $5.400 por onza. El repunte se produjo en un contexto de conflicto cada vez más amplio en Medio Oriente, que impulsó a los inversores hacia activos considerados refugio.
Analistas de JPMorgan proyectan un aumento de la «prima de riesgo» geopolítica en el corto plazo de entre 5% y 10%, como consecuencia de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana y los posteriores contraataques en la región.
No obstante, los estrategas advierten que los picos de precios vinculados a tensiones geopolíticas pueden ser pronunciados, pero «difíciles de sostener». En ese sentido, parte de las ganancias podría revertirse si el conflicto se atenúa o si la presión en otros mercados obliga a los inversores a liquidar posiciones para cubrir pérdidas o generar liquidez.
Cabe señalar que este lunes las acciones estadounidenses abrieron a la baja antes de mostrar señales de recuperación intradía.
Adicionalmente, JPMorgan mantiene una proyección de que el oro podría alcanzar los $6.300 por onza hacia finales de 2026. Según la entidad, la demanda institucional sostenida terminaría imponiéndose sobre la volatilidad de corto plazo.
«Un aumento a corto plazo en la prima de riesgo geopolítico está claramente alineado con nuestra visión alcista sobre el oro, pero está lejos de ser la única razón por la que seguimos siendo estructuralmente optimistas sobre el metal», expresó el analista de JPMorgan, Patrick Jones.
Por otro lado, especialistas indican que un conflicto prolongado podría reforzar factores estructurales que respaldan al oro, como el incremento de los déficits fiscales y el riesgo de deterioro macroeconómico en un entorno de precios energéticos elevados.
El oro y el petróleo se disparan tras la escalada del conflicto en Medio Oriente
Este lunes, el oro llegó a situarse aproximadamente $200 por debajo del máximo histórico alcanzado en enero, luego de cerrar su octavo mes consecutivo con saldo positivo.
La evolución del metal elevó su rendimiento acumulado en el año hasta el 21%, impulsado por compras de bancos centrales, expectativas de relajación monetaria y debilidad del dólar.
«Con unas pocas excepciones notables, este 2026 parece un 2025 con esteroides», señaló en su blog el investigador Robin Brooks, de la Brookings Institution.

En el resto del complejo de metales, la sesión mostró retrocesos. Los futuros de la plata cayeron 3%, aunque todavía acumulan una ganancia del 17% en lo que va de año. El paladio y el platino también retrocedieron ante el fortalecimiento del dólar, si bien mantienen balance anual positivo.
En el mercado energético, la reacción fue igualmente significativa. El petróleo Brent registró un aumento cercano al 13%, alcanzando los $77 por barril en la apertura, su nivel más alto en 14 meses. El West Texas Intermediate (WTI) avanzó 12% respecto al cierre del viernes, superando máximos observados en agosto de 2025.
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y el bloqueo operativo del estrecho de Ormuz impulsaron los precios del crudo. Por ese corredor marítimo transita aproximadamente 20% del suministro diario mundial de petróleo, lo que explica la sensibilidad del mercado ante cualquier interrupción.
