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Los mercados financieros del Golfo comenzaron la semana bajo fuerte presión después de que los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán desencadenaran represalias contra objetivos estadounidenses en ciudades clave de la región.

Las explosiones reportadas en áreas cercanas a Dubái y sobre Doha por segundo día consecutivo intensificaron el nerviosismo de los inversores, mientras el cierre temporal de importantes aeropuertos -incluido el de Dubái- marcó una de las mayores interrupciones en la aviación regional en años.

En este contexto, los mercados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) se convirtieron en el primer termómetro global del impacto financiero de la escalada.

Kuwait suspende operaciones y Arabia Saudita cae más de 2 %

En un movimiento poco habitual, Boursa Kuwait suspendió todas sus operaciones «hasta nuevo aviso» debido a lo que describió como «circunstancias excepcionales».

En Arabia Saudita, el índice de referencia TASI redujo parte de sus pérdidas iniciales, pero cerró con una caída del 2,2 %, tras haber llegado a desplomarse un 4,6 % durante la sesión.

Entre las acciones más golpeadas:

  • Al Rajhi Bank cayó 3 %
  • Flynas retrocedió 6,9 %, su mayor caída intradía desde su salida a bolsa.
  • Jabal Omar Development perdió 2,6 %
  • La naviera Bahri bajó 4,2 %

El movimiento refleja una rápida incorporación de prima de riesgo geopolítico en los activos regionales.

Petróleo hacia USD 100 y oro en máximos de cuatro meses

La tensión elevó inmediatamente las expectativas sobre el mercado energético. Analistas de Barclays revisaron su previsión para el crudo Brent desde USD 80 hasta aproximadamente USD 100 por barril.

El oro, activo tradicional de refugio, avanzó 3,4 %, registrando su mayor ganancia intradía en más de cuatro meses.

Si bien el repunte del petróleo puede ofrecer un alivio fiscal de corto plazo para los gobiernos productores, el foco de los mercados está puesto en un riesgo mucho mayor: posibles interrupciones en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.

Cualquier alteración significativa en ese corredor impactaría directamente en los flujos globales de crudo hacia Asia, particularmente hacia China, India, Japón y Corea del Sur.

Asia observa con atención

Aunque los mercados asiáticos aún no reflejan completamente el impacto, la región depende estructuralmente del suministro energético del Golfo.

Una escalada prolongada podría:

  • Presionar al alza los costos energéticos en Asia.
  • Debilitar monedas emergentes sensibles al petróleo.
  • Impulsar flujos hacia activos refugio como el dólar y el oro.

Como señaló Tahir Abbas, jefe de investigación de Ubhar Capital en Omán, los mercados del CCG probablemente seguirán bajo presión mientras los inversores ajustan sus carteras a un escenario de riesgo geopolítico elevado y potencialmente prolongado.

La pregunta ahora no es si habrá volatilidad, sino cuánto tiempo permanecerá la prima de riesgo incorporada en los precios.

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