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El mercado de criptomonedas se mantiene en medio de una encrucijada crítica caracterizada por un precio de Bitcoin visiblemente debilitado. La criptomoneda experimenta una caída aproximada del 50% desde sus máximos históricos del 6 de octubre de 2025. Se trata de un desplome terrible considerando que se produjo en un plazo corto. 

Esta tendencia bajista, que muchos analistas califican abiertamente como un nuevo invierno cripto, tiene varios elementos detrás. En este trabajo se analiza cuáles son los factores más recientes que mantienen al BTC en la actual posición. 

De antemano se debe destacar que este desplome no está provocado por uno, sino por varios elementos que se combinan. Estos van desde hechos políticos, macroeconómicos y técnicos. 

Las tensiones políticas y su impacto en el precio de Bitcoin

Uno de los factores que más ha pesado en el sentimiento del mercado es la creciente presión en Estados Unidos. La senadora Elizabeth Warren lidera una ofensiva para evitar que el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal utilicen fondos públicos para rescatar a inversores o empresas del sector cripto. 

En una carta reciente dirigida al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al presidente de la Fed, Jerome Powell, Warren advirtió que cualquier intervención para estabilizar el precio de Bitcoin sería profundamente negativa. Además, esta solamente beneficiaría desproporcionadamente a los multimillonarios del sector. 

Esta incertidumbre política se ve agravada por factores como el conflicto de interés. La preocupación se centra en que un rescate pueda enriquecer indirectamente a figuras políticas vinculadas a empresas cripto, como World Liberty Financial, firma directamente relacionada con la familia Trump. 

Otros de los elementos que pesa es la falta de claridad. El silencio de las agencias federales sobre si intervendrán en el actual sell-off (venta masiva) genera un vacío de confianza que los inversores minoristas interpretan como una falta de respaldo.

La Reserva Federal y el gran problema con las tasas de interés

El panorama macroeconómico ha dado un giro agresivo o halcón. Aunque las tasas de interés se mantuvieron entre 3.5% y el 3.75% en enero de 2026, las actas de la última reunión de la Reserva Federal revelaron que algunos miembros consideran seriamente aumentar las tasas si la inflación (actualmente en el 2.4%) no desciende hacia el objetivo del 2%.

Esto afecta claramente el prospecto de Bitcoin, considerando que las tasas altas son tradicionalmente negativas para los activos de riesgo. Cuando los bonos del Tesoro ofrecen rendimientos seguros y elevados, el capital fluye fuera de las criptomonedas.

Además, el encarecimiento del crédito reduce el apalancamiento y la inversión de capital de riesgo, dos motores históricos del precio de Bitcoin. De tal modo, la división interna dentro del banco central se convierte en un nuevo foco de presión de venta para la criptomoneda pionera.  

Salidas masivas de los ETF y el nuevo ritmo de mercado

A diferencia de ciclos anteriores, el BTC está ahora profundamente integrado en Wall Street. Esta institucionalización se puede considerar como una espada de doble filo. Los ETF de Bitcoin spot en EE. UU. han registrado salidas netas récord, superando los $2.500 millones en lo que va de año.

Cuando los inversores institucionales venden sus acciones de ETF, los emisores (como BlackRock) se ven obligados a vender Bitcoin real en el mercado spot para cubrir los reembolsos. Esto crea una presión de venta automatizada que no depende de las emociones de los pequeños inversores, sino de procesos de gestión de riesgo corporativo. Solo en una semana de febrero, las salidas superaron los $1.200 millones.

Según datos del portal Farside Investors, en las dos jornadas activas de esta semana han salido casi $240 millones desde estos productos. 

Salidas de los ETF afectan el precio de Bitcoin.
Salidas recientes de los ETF de Bitcoin. Fuente: Farside

Liquidaciones en cascada y factores técnicos

Por otro lado, también llama la atención que la estructura técnica de Bitcoin se ha deteriorado significativamente. Al caer por debajo de niveles clave como los $68.000 por moneda (cerca de su media móvil de 200 semanas), se activaron liquidaciones automáticas de posiciones apalancadas.

Solo en una jornada reciente, se liquidaron más de $223 millones en contratos de derivados, lo que se convierte en un testimonio palpable de que las liquidaciones en cascada son habituales y están jugando una parte funadamnetal en la actual situación del precio de Bitcoin

Vale la pena mencionar que estas ventas forzadas empujan el precio aún más hacia abajo, activando nuevos niveles de stop-loss y creando un círculo vicioso de depreciación.

Geopolítica y miedo extremo

El entorno global tampoco ayuda en lo absoluto. El aumento de la presencia militar estadounidense en el Medio Oriente y la posibilidad de conflictos con Irán han fortalecido al Índice del Dólar (DXY), que alcanzó niveles de 97.7. Un dólar fuerte suele ser el enemigo natural de Bitcoin.

Mientras tanto, el Índice de Miedo y Codicia de las criptomonedas se ha hundido en territorio de «miedo extremo», alcanzando niveles históricamente bajos de 5 sobre 100 a principios de febrero. 

Los inversores, que antes veían a Bitcoin como «oro digital», están rotando su capital hacia activos refugio tradicionales como el oro físico y la plata, que han superado a Bitcoin en rendimiento durante siete meses consecutivos.

A pesar del pesimismo, algunos analistas ven este ajuste como una «limpieza necesaria». Plataformas como CryptoQuant sugieren que Bitcoin ha entrado en una zona de compra generacional, similar a los suelos vistos en ciclos pasados antes de recuperaciones violentas. Sin embargo, para que el rally sea sostenible, se deben cumplir condiciones claras.

Entre estas últimas se cuenta descarte definitivo en la narrativa de subidas de tipos desde la Fed. Asimismo, se destaca la necesidad de un retorno de flujos positivos hacia los ETF y una estabilización de las tensiones geopolíticas.

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