Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.
Durante décadas, cuando los mercados entraban en turbulencia, los inversores corrían hacia tres monedas consideradas históricamente seguras: el dólar estadounidense, el yen japonés y el franco suizo.
Sin embargo, entre 2025 y 2026, ese paradigma comenzó a mostrar grietas. Dos de estos activos tradicionales de refugio han perdido brillo, mientras que el tercero enfrenta un problema inesperado: demasiada fortaleza.
Dólar en caída: ¿se rompió el mito del refugio global?
El dólar estadounidense ha atravesado un período de marcada debilidad. En 2025, el índice dólar -que mide su desempeño frente a una cesta de divisas principales. se desplomó un 9,37% y volvió a caer en 2026.
El 29 de enero registró una caída diaria del 1,3%, su retroceso más pronunciado desde el anuncio inicial de aranceles en abril de 2025, llevando al índice a su nivel más bajo en casi cuatro años.

Diversos factores explican la presión:
- Reordenamiento del comercio global tras la imposición y posterior retirada de aranceles por parte de la administración de Donald Trump.
- Incertidumbre fiscal y advertencias sobre una trayectoria de deuda insostenible en Estados Unidos.
- Tensiones políticas en torno a la Reserva Federal y su presidente, Jerome Powell.
George Saravelos, jefe de investigación de divisas en Deutsche Bank, calificó como un «mito» la idea de que el dólar siempre se fortalece en entornos de aversión al riesgo. Según su análisis, la correlación histórica entre el USD y el mercado de renta variable ha estado más cerca de cero que de un patrón consistente de refugio.
Desde una perspectiva de ciclo largo, Cole Smead, CEO de Smead Capital Management, sostiene que el dólar podría estar en un mercado bajista estructural, recordando que entre 2002 y 2008 el índice perdió alrededor del 41%.
Yen japonés: volatilidad e intervención en el radar
El yen también ha mostrado una elevada inestabilidad.
A comienzos de 2025 cotizaba en torno a 156 por dólar. Posteriormente se fortaleció cuando el Banco de Japón insinuó nuevas subidas de tasas, pero permaneció mayormente alrededor de 150 durante buena parte del año.
Sin embargo, tras el cambio político en octubre y la adopción de una postura fiscal más expansiva, el yen sufrió una liquidación que impulsó los rendimientos de los bonos japoneses y debilitó la moneda.
Entre la asunción de Sanae Takaichi y el 23 de enero, el yen perdió un 5,9%. Luego de rumores de «rate check» en el par USD/JPY, se fortaleció momentáneamente hacia 152, aunque volvió a acercarse a la zona de 157 antes de nuevas correcciones.
Analistas de ING y Citi coinciden en que el nivel de 160 podría actuar como zona crítica, donde aumentaría la probabilidad de intervención por parte de las autoridades japonesas.
El estatus del yen como refugio asiático se ha visto erosionado por la volatilidad política y fiscal.

Franco suizo: el refugio que ahora preocupa
A diferencia del dólar y el yen, el franco suizo ha consolidado su posición.
En 2025 ganó casi un 13% frente al dólar y extendió sus avances en 2026, alcanzando máximos de 11 años tanto contra el USD como frente al euro.
Su fortaleza se apoya en:
- Estabilidad política
- Baja deuda pública
- Economía diversificada
- Credibilidad del Banco Nacional Suizo
Sin embargo, esta apreciación está generando tensiones internas. Suiza enfrenta una inflación de apenas 0,1%, con una tasa de interés de referencia en 0%. Un franco demasiado fuerte aumenta la presión deflacionaria y complica la competitividad de su economía exportadora.
El Banco Nacional Suizo ha intervenido históricamente vendiendo francos y comprando divisas extranjeras para frenar la apreciación. Su presidente, Martin Schlegel, afirmó recientemente que la entidad está «lista para intervenir si es necesario».
No obstante, economistas de UBS estiman que el franco podría perder alrededor de 2% frente al dólar hacia fin de año y consideran improbable una intervención agresiva en el corto plazo.

¿Nuevo mapa de refugios en Forex?
Matthew Ryan, estratega de mercado en Ebury, sostiene que el dólar y el yen «han perdido parte de su brillo», mientras que el franco suizo se ha consolidado como el principal refugio del momento.
Lee Hardman, analista de MUFG, coincide en que, a largo plazo, el franco ha demostrado ser la mejor reserva de valor entre las monedas del G10.
En un contexto donde la política fiscal, la deuda y la intervención estatal pesan más que nunca, el mercado Forex parece estar redefiniendo qué significa realmente una moneda segura.
Y la pregunta ahora es clara: ¿Estamos ante un cambio estructural en el concepto de refugio o solo frente a un ciclo transitorio de debilidad?

















