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La verdadera esencia de las finanzas descentralizadas (DeFi) no debe residir simplemente en estructuras descentralizadas, sino en sistemas basados en lo algorítmico. Esta es la visión del cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, quien recientemente expuso un análisis detallado sobre este enfoque. Se trata de una postura que reaviva el debate filosófico en torno al sector blockchain y su relación con las finanzas tradicionales o TradFi.
En una publicación en X, el desarrollador subrayó que la elección entre modelos algorítmicos o centralizados define técnicamente qué son las DeFi. En ese sentido, o constituyen un ecosistema con lógica propia, o terminan funcionando como una extensión de las TradFi con capas adicionales de complejidad.
Uno de los ejes más sensibles de su planteo es el regreso al debate sobre las stablecoins algorítmicas. Este tipo de activos se convirtió en uno de los temas más controvertidos del mundo cripto tras el colapso de UST de Terra en 2022. Desde entonces, este modelo es percibido como un riesgo latente para el ecosistema y, en términos prácticos, se transformó en un tabú.
A pesar de ello, Buterin distingue entre modelos algorítmicos fallidos y diseños más robustos. Según su visión, estos últimos representan la esencia genuina de las DeFi. Para explicarlo, divide el concepto en dos enfoques: el modo fácil y el modo difícil.
Las dos categorías de Buterin que determinan la esencia de las DeFi
La primera categoría, que Buterin denomina «fácil», se centra en la eliminación del riesgo de contraparte. Sostiene que una stablecoin respaldada por ETH, como DAI en sus primeras etapas o LUSD, ofrece una ventaja clave al permitir al usuario transferir o aislar ese riesgo.
Incluso cuando la liquidez proviene de creadores de mercado con estructuras complejas, el usuario final puede interactuar con un sistema cuyo colateral es transparente y auditable en la blockchain, sin depender de la solvencia de una entidad centralizada.
La segunda categoría es el modo difícil, vinculado a la diversificación mediante activos del mundo real. Aquí, Buterin plantea un desafío de ingeniería más profundo. Propone que una stablecoin puede estar respaldada por RWA y seguir siendo verdaderamente DeFi, siempre que cumpla una condición fundamental: la sobrecolateralización debe superar la exposición a cualquier activo individual.
«Si la participación máxima de cualquier activo de respaldo individual es menor o igual al ratio de sobrecolateralización, el sistema sobrevive incluso si ese activo falla», explicó. Este diseño reduce el riesgo de censura o confiscación que hoy afecta a stablecoins como USDC o USDT, donde un emisor centralizado conserva la capacidad de congelar fondos.
El objetivo es independizarse del dólar
Para Buterin, la esencia de las DeFi también implica permitir a los usuarios desprenderse del dominio del dólar como unidad de cuenta. Este objetivo resulta más relevante que los intentos de replicar de forma exacta el valor del dólar estadounidense.
En esa línea, el desarrollador sugiere que el ecosistema debería avanzar hacia índices diversificados y generalizados.
En lugar de crear tokens anclados estrictamente al dólar -importando con ello su inflación y las decisiones de la Reserva Federal-, las DeFi auténticas deberían aspirar a un modelo distinto.
El objetivo sería desarrollar activos estables basados en una canasta de valores que refleje un poder adquisitivo global, descentralizado y resistente a la influencia de una sola economía.

















