Mantente al día con el canal de WhatsApp de CriptoTendencia: Noticias al instante sobre Bitcoin, Altcoins, DeFi, NFT, Blockchain y Metaverso. ¡Suscríbete!
Un reciente análisis difundido por @FinanceLancelot volvió a poner bajo la lupa un indicador que rara vez ocupa titulares, pero que históricamente ha sido determinante: el ratio entre el Dow Jones y el oro. Según sus datos, este ratio se encuentra en un nivel que solo se ha registrado en cuatro momentos clave de la historia moderna: 1929, 1973, 2008 y ahora, en 2026.
No se trata de una señal de corto plazo ni de una predicción de precios. El Dow/Gold ratio mide algo más profundo: la relación entre la confianza en el crecimiento económico, representada por las acciones, y la necesidad de preservación de valor, encarnada por el oro. Cuando esa relación alcanza extremos como el actual, el mercado suele estar señalando tensiones que van más allá de un simple ciclo.
Un patrón que aparece cuando el modelo se agota
Cada una de las fechas anteriores coincidió con transformaciones estructurales del sistema económico. En 1929, el desequilibrio desembocó en el colapso del modelo financiero previo y en la posterior creación de un nuevo marco bancario, formalizado con la Banking Act de 1933.
En 1973, el mundo asistió al final definitivo de la convertibilidad del dólar en oro, marcando el quiebre del orden de Bretton Woods. En 2008, el ratio volvió a señalar un punto de inflexión que terminó con rescates masivos, expansión monetaria sin precedentes y una redefinición profunda del rol de los bancos centrales.
El elemento común no fue la magnitud de las caídas ni la velocidad de los movimientos, sino la pérdida de sostenibilidad del esquema vigente. El ratio no anticipó eventos puntuales, pero sí acompañó momentos en los que las reglas dejaron de funcionar como antes.
2026: más preguntas que respuestas
El contexto actual es distinto, pero las tensiones vuelven a acumularse. Niveles elevados de deuda, cambios en la política monetaria, reconfiguración geopolítica y un debate creciente sobre el valor real de los activos financieros frente a activos de resguardo. En ese escenario, el Dow/Gold ratio no está anunciando una crisis inminente, sino algo más sutil: que el equilibrio bajo el cual se toman decisiones hoy podría estar acercándose a un límite.
El mercado no siempre anticipa colapsos. A veces, lo que anticipa es el desgaste silencioso de un conjunto de reglas y la necesidad de un nuevo marco. Históricamente, ignorar este tipo de señales ha sido más costoso que observarlas con atención y sin prejuicios.
-Mr. Market

















