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En una reciente publicación en X, el autor de la newsletter The Informationist, James Lavish, rescató un concepto financiero de gran relevancia. Se trata del denominado efecto Cantillon, una categoría que data de principios del siglo XVIII, pero que mantiene una asombrosa vigencia. ¿De qué se trata este enunciado y cuál es la actual relación que tiene con las criptomonedas? Esto es lo que tratamos de averiguar en esta nota.

Hace aproximadamente 300 años, el economista Richard Cantillon notó la forma irregular de distribución de las expansiones de liquidez. Su descubrimiento evidenció un patrón en el nuevo dinero que emiten los bancos centrales, el cual no fluye de manera uniforme e instantánea. 

Contrario a ello, estos fondos se mueven por una serie de filtros y en cada etapa las clases altas aseguran sus propios beneficios. Una vez terminan, dejan que la liquidez se mueva hacia el siguiente filtro. Este movimiento continúa hasta llegar al último escalón, los trabajadores y los hogares, los cuales componen la inmensa mayoría de la población.

El efecto Cantillon se mantiene en la actualidad y sus objetivos y su dinámica no han variado. Sin embargo, ahora las personas comunes tienen una forma de neutralizarlo: las criptomonedas escasas y descentralizadas como Bitcoin.

El efecto Cantillon en el mundo financiero.
El funcionamiento del efecto Cantillon. Fuente: The Informationist

El efecto Cantillon en la actualidad

Cuando un banco central, por ejemplo la Reserva Federal, imprime dinero para estimular la economía, esa liquidez fluye por puntos específicos. Así, los que están cerca de esa fuente (gobierno, bancos y corporaciones) son los primeros que reciben el flujo. Lo demás es historia.

Al ser los primeros en manejar el dinero de una expansión de liquidez, estos actores pueden comprar activos, expandir sus negocios e invertir a precios actuales. En palabras simples, sacan todo el beneficio antes de que la inflación suba. 

Esta dinámica es una representación viva de cómo la inflación se convierte en una carga impositiva bien pensada contra la ciudadanía. 

El orden de la cascada monetaria

Tal como remarca Lavish, el proceso sigue una línea de jerarquías muy bien establecidas para perjudicar al ahorrador promedio. En ese sentido, el dinero nuevo se mueve en el siguiente orden: 

  • Acceso privilegiado: el sistema financiero y los grandes balances son los primeros en tocar la nueva liquidez.
  • Expansión a precios bajos: las grandes corporaciones utilizan crédito barato para adquirir activos finitos (bienes raíces, acciones, materias primas y otros) antes de que el mercado reaccione.
  • Inflación de activos: como hay más dinero persiguiendo la misma cantidad de bienes, los precios de los activos suben. Aquí es donde los grandes se hacen más grandes, simplemente por poseer lo que el nuevo dinero busca comprar.
  • Aumento de precios al consumidor: eventualmente, el dinero fluye hacia la economía real, elevando el costo de la vida.
  • Salarios rezagados: los sueldos son lo último en subir. Para cuando recibes un aumento, tu poder adquisitivo ya ha sido erosionado por la inflación previa.

La evidencia en números reales

Esta realidad descrita por Cantillon hace 300 años se manifiesta con cifras realmente espeluznantes. Lavish remarca que en los Estados Unidos el 10% más rico posee un 90% de las acciones. Mientras tanto, el 50% menos afortunado posee un 1%. 

Esta disparidad no es accidental, sino que es el resultado de quienes se posicionan en primera fila cuando el nuevo dinero fluye. Aquellos que no poseen activos que se beneficien de la expansión monetaria forman parte de la porción de la población que sufre la depreciación de sus salarios reales (a pesar de los aumentos nominales).  

«Entender esto no cambiará el sistema, pero cambiará tu forma de pensar sobre dónde guardar tus ahorros», explica Lavish.

La alternativa para los ahorradores

El sistema, tal como está estructurado, no brinda oportunidades iguales para todos. La ecuación de la economía tradicional es casi una adaptación del sistema de castas de la India en las finanzas. En esta analogía, la expansión está destinada a los «Brahmanes financieros». Luego desciende por el resto de las castas equivalentes.

Sin embargo, la analogía se rompe gracias a elementos alternativos como Bitcoin. Frenar los ahorros en activos vinculados con el dinero fiat se convierte en una forma de abandonar esa ecuación conocida como efecto Cantillon.

La clave para salir de las «castas bajas» no es trabajar más duro y eternamente por un salario que se devaluará de cualquier manera. Se trata de poseer los activos recipientes adecuados donde esa destilación de la expansión monetaria terminará cayendo.

Mover de inmediato los ahorros desde los activos tradicionales hacia el Bitcoin o el oro evita que la riqueza generada por el trabajo se mueva nuevamente hacia arriba. Se trata de una estrategia ideal para contrarrestar este efecto.

Ahora que ya lo sabes, es tu turno de decidir si permaneces en el juego del «sistema de castas» financiero o si tomas tu propio camino descentralizado.

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