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En muchos países, el acceso a Internet ya no resulta un derecho garantizado.
Sin embargo, cuando llega una crisis política, la red suele apagarse primero. Por eso, nuevas herramientas ganan protagonismo.
En Uganda e Irán, miles de personas buscan formas alternativas para comunicarse. En ese contexto aparece Bitchat, una aplicación creada por Jack Dorsey, cofundador de Twitter. Su crecimiento resulta llamativo y nada casual.
Bitchat, una app sencilla que rompe bloqueos
Bitchat nació casi en silencio.
Jack Dorsey la lanzó tras una sola semana de programación, según explicó él mismo. Incluso así, su uso crece rápido.
La aplicación no pide registro ni conexión a internet. Además, funciona sin datos móviles. Usa tecnología Bluetooth en red, conocida como malla. Cada teléfono actúa como puente para otro mensaje. Así, el texto avanza de móvil en móvil hasta llegar a destino. Este sistema evita servidores centrales.
Gracias a esa estructura, los gobiernos no pueden bloquearla fácilmente. Por eso, muchos usuarios la ven como una tabla de salvación digital.

Uganda e Irán impulsan su crecimiento
Según datos de Apptopia, Bitchat superó las 28.000 descargas este año en Uganda. Esa cifra cuadruplica los dos meses anteriores combinados.
En Irán, el uso también se triplicó. Allí, las autoridades cortaron Internet para frenar protestas nacionales. Sin embargo, la medida empujó a la población hacia soluciones alternativas.
Estos patrones no resultan nuevos. Cuando el acceso se limita, la creatividad ciudadana suele crecer. La historia reciente lo confirma varias veces.
Elecciones, protestas y control informativo
En Uganda, la situación política explica este auge. El país afronta elecciones clave. El presidente Yoweri Museveni podría extender un mandato de cuatro décadas.
Bobi Wine, cantante y líder opositor, alertó sobre un posible apagón digital. Por eso pidió descargar Bitchat. Su mensaje decía: «HAVE YOU DOWNLOADED BITCHAT YET?».
La publicación circuló miles de veces. Poco después, el gobierno cortó internet y limitó servicios móviles.
Mientras tanto, las fuerzas de seguridad detuvieron a cientos de opositores. También dispersaron actos políticos con balas y gas lacrimógeno.
Una tecnología conocida por los activistas
Aunque Bitchat no lidera el mercado global, su lógica no resulta nueva.
Otras apps similares ya ayudaron a movimientos sociales.
En Hong Kong, durante las protestas de 2020, muchos usaron Bridgefy. Esa aplicación también emplea Bluetooth en red. En Myanmar, tras el golpe militar de 2021, superó el millón de descargas.
Por tanto, estas herramientas aparecen cuando las vías tradicionales se cierran. Además, permiten coordinar acciones sin depender de grandes plataformas.
El debate sobre derechos y desinformación
Organizaciones de derechos humanos critican los apagones digitales. Amnesty International pidió a Uganda que restablezca el servicio completo.
Varios expertos coinciden en el diagnóstico. Aditya Vashistha, profesor en Cornell, afirmó: «Los cortes de Internet violan derechos humanos fundamentales».
Además, explicó que estos cortes disminuyen la coordinación social. Sin embargo, no detienen los rumores; de hecho, podrían incluso amplificarlos.
Los datos respaldan esta perspectiva. En 2024, Access Now junto con la coalición #KeepItOn documentaron 296 cortes de internet, ocurridos en 54 países diferentes.
Un Internet más descentralizado como respuesta
Jack Dorsey reconoció sentirse «parcialmente culpable» por la centralización de Internet. Ese arrepentimiento impulsó su nuevo proyecto.
Bitchat refleja esa idea. Propone una red sin intermediarios. También devuelve poder a los usuarios, aunque sea de forma limitada.
Por eso, su éxito no sorprende. Cuando los gobiernos cierran puertas digitales, la gente busca ventanas. Y, a veces, las encuentra en el bolsillo.
De este modo, Bitchat no solo envía mensajes, sino que también emite un mensaje claro: la comunicación siempre encuentra formas, incluso en ausencia de Internet.

















