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La carrera de innovación entre China y Estados Unidos se intensifica en múltiples frentes tecnológicos. Desde la inteligencia artificial y los semiconductores hasta la robótica y, ahora, el sector de cohetes reutilizables, ambas potencias buscan imponerse. En este contexto, las autoridades chinas apuntan a recortar distancias y desafiar el dominio estadounidense y de SpaceX en una de las áreas más sensibles de la industria aeroespacial.
Para lograrlo, China decidió flexibilizar de forma significativa las normativas de salida a bolsa mediante ofertas públicas iniciales (IPO) para empresas vinculadas a la cohetería comercial reutilizable, según informó CNBC. Esta medida permitirá que las compañías del sector accedan con mayor rapidez al mercado de capitales y obtengan financiamiento público para acelerar sus desarrollos tecnológicos.
El objetivo, como se señala anteriormente, es acortar la brecha que separa a Pekín de sus competidores estadounidenses. En concreto, las empresas que cotizan o buscan cotizar en el mercado STAR cuentan con un proceso simplificado que las exime de trámites prolongados y costosos para acceder a financiamiento bursátil.
Actualmente existe una diferencia considerable entre China y Estados Unidos. Este último país ha logrado dominar la capacidad de recuperar, aterrizar y reutilizar el primer impulsor de un cohete tras un lanzamiento orbital. Esta ventaja resulta clave, ya que reduce de manera significativa los costos asociados a las misiones espaciales.
China mantiene ambiciones claras de consolidarse como potencia espacial en igualdad de condiciones con Estados Unidos y Rusia. Para ello, el desarrollo de cohetes reutilizables debe avanzar con rapidez y con una fuerte inversión de capital. En ese sentido, facilitar el acceso a la bolsa se presenta como una herramienta central para impulsar a las empresas del ecosistema STAR.
¿Qué se sabe del sector de cohetes reutilizables de China?
En la actualidad, SpaceX, fundada por Elon Musk, mantiene una posición dominante en el segmento de cohetería reutilizable. Sin embargo, China emerge como un competidor más cercano de lo previsto. En las últimas semanas, varias empresas del país asiático han mostrado avances concretos que evidencian un salto cualitativo en esta carrera.
A comienzos de diciembre, LandSpace, la mayor empresa privada de cohetes de China, realizó su primer lanzamiento de prueba de un cohete reutilizable. Con este hito, se convirtió en la primera firma china en enviar al espacio un vehículo diseñado para ser reciclado. El cohete Zuque-3 pasó así a simbolizar el estado actual del desarrollo de la cohetería retornable en el país.
Si bien la prueba no logró recuperar el impulsor, el ensayo marcó el inicio formal de una nueva etapa. Un número creciente de compañías chinas ya expresó su intención de realizar pruebas similares, lo que explica el interés del gobierno en despejar el camino regulatorio para sus salidas a bolsa.
Este acceso facilitado al mercado de capitales será clave para que las empresas puedan reunir los fondos necesarios para desarrollar, probar y escalar tecnologías de cohetes reutilizables a nivel comercial.
¿Es cuestión de tiempo para la paridad con Estados Unidos?
Las primeras pruebas chinas en cohetería reutilizable comercial reflejan un grado de avance considerable. Esto alimenta la percepción de que alcanzar la paridad tecnológica con Estados Unidos es solo una cuestión de tiempo en un sector estratégico para la exploración espacial y la industria satelital.
LandSpace sostiene que espera concretar un lanzamiento exitoso hacia mediados de 2026, cuando el Zuque-3 enfrente su segundo intento. Sin embargo, competir con un actor del tamaño de SpaceX exige un volumen de capital significativo, algo que solo puede lograrse mediante un acceso amplio a los mercados financieros, como el de la bolsa de Shanghái.
Según declaraciones del propio Elon Musk, si el Zuque-3 logra consolidarse con un diseño basado en acero inoxidable y metano, podría abrir la puerta a una verdadera paridad tecnológica. Musk incluso sugirió que, en un plazo de cinco años, este cohete podría llegar a superar al Falcon 9, que actualmente realiza alrededor de 100 vuelos anuales con un nivel de reutilización casi perfecto.
Por ahora, la ventaja de Estados Unidos en el sector de cohetes reutilizables se estima en unos diez años. No obstante, el ritmo de desarrollo tecnológico de China es tan acelerado que ese margen podría reducirse de forma significativa en menos tiempo del esperado.

















