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El panorama de la inteligencia artificial (IA) está experimentando un cambio notable a finales del año, con inversores internacionales redirigiendo su atención y capital hacia empresas tecnológicas chinas.
Esta tendencia surge en un contexto de preocupación por la posibilidad de una burbuja especulativa en el sector tecnológico estadounidense, mientras China avanza con políticas de apoyo y un ritmo de innovación acelerado.
China cierra la brecha tecnológica y atrae capital internacional
El impulso de Pekín hacia la autosuficiencia tecnológica y las salidas a bolsa de nuevos gigantes de chips como Moore Threads y MetaX han alimentado el optimismo de los inversores extranjeros. Firmas como Ruffer han decidido limitar su exposición a las grandes tecnológicas estadounidenses y aumentar su participación en empresas chinas como Alibaba, que lidera proyectos de IA, chips y cloud.
Por otra parte, Gemma Cairns-Smith, especialista de inversiones en Ruffer, señala que «el panorama competitivo está cambiando» y que China está cerrando la brecha tecnológica con Estados Unidos más rápido de lo que muchos anticipaban.
Los activos gestionados a través de ETFs y fondos cotizados ligados a la tecnología china han crecido con fuerza. Por ejemplo, el fondo KWEB de KraneShares, que invierte en Tencent, Alibaba y Baidu, ha visto su volumen incrementarse dos tercios en el año, acercándose a los 9.000 millones de dólares.
Factores que impulsan la preferencia por la IA china
La demanda global por acciones de IA chinas está impulsada por varios factores clave. En primer lugar, las políticas de apoyo estatales de China y la búsqueda de independencia tecnológica aceleran el desarrollo de nuevos campeones locales, como DeepSeek en IA generativa.
Además, los múltiplos de valoración de las acciones tecnológicas chinas, como el índice Hang Seng Tech, resultan más atractivos en comparación con sus equivalentes en EE. UU., según UBS Global Wealth Management. Por ejemplo, el Nasdaq cotiza a 31 veces ganancias, frente a solo 24 en el Hang Seng Tech.
La creciente competencia geopolítica también ha obligado a China a invertir en tecnología propia y acelerar la innovación desde cero. Jason Hsu, de Rayliant Global Advisors, señala que los inversores prudentes «deben capturar oportunidades en IA y gestionar la incertidumbre mediante la diversificación».
Cautela ante valoraciones y riesgos de mercado
A pesar del entusiasmo, algunos gestores de fondos advierten que muchas empresas chinas de chips cotizan actualmente «impulsadas casi en su totalidad por el hype», sin fundamentos de valoración sólidos. Por ejemplo, el debut bursátil de MetaX, que subió un 700% en su estreno, y el de Moore Threads, con un alza del 400%, reflejan tanto el apetito como la volatilidad del sector.
Carol Fong, CEO de CGS International Securities, recomienda seleccionar compañías que realmente se benefician de la política de autosuficiencia y mantener líderes globales en cartera para balancear riesgos. El ciclo actual, fragmentado por la geopolítica, exige un enfoque selectivo y prudente en la asignación de capital.

















