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Espacio patrocinadoLa inteligencia artificial generativa está transformando cómo las personas buscan y consumen información en Internet. Según datos recientes, el 67% de las búsquedas ya no genera clics en sitios Web. En este contexto, Google anunció un cambio histórico: su buscador dejará de mostrar listas de resultados tradicionales para adoptar las nuevas vistas impulsadas por la IA de Gemini.
Hasta ahora, el SEO (Search Engine Optimization) dictaba las reglas del posicionamiento digital. Pero la llegada del GEO (Generative Engine Optimization) cambia todo. «El contexto de la información será uno de los pilares para aparecer en los primeros puestos», explica David Blanch, director digital de Cdmon.
Adiós al contenido automático, hola al valor real
«Parece una paradoja, pero la IA ya no quiere contenido creado con IA», apunta Blanch. El nuevo sistema priorizará artículos bien investigados, con profundidad, autoridad y un enfoque genuino. El objetivo deja de ser repetir palabras clave y pasa a responder con precisión y claridad a las preguntas que el usuario plantea.
El GEO penalizará los textos automáticos de baja calidad y recompensará la coherencia, la estructura lógica y la utilidad del contenido. Las páginas deberán incluir preguntas frecuentes, respuestas directas y fuentes verificables para escalar posiciones.
La infraestructura digital también cuenta
El posicionamiento ya no dependerá solo del contenido visible. Los algoritmos medirán factores como la velocidad de carga, la seguridad y la fiabilidad técnica. «Los servidores deberán ofrecer mayor rendimiento, estándares como el ENS y certificaciones ISO 27001 para reforzar la confianza y credibilidad», añade Blanch.
El futuro del contenido será más útil
Para Blanch, este nuevo paradigma supone una oportunidad: «Podremos transformar el contenido y hacerlo realmente útil y relevante». En palabras del ejecutivo, el futuro del posicionamiento Web dependerá de tres factores clave: calidad técnica del hosting, seguridad certificada y adaptación constante a la IA.
