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Espacio patrocinadoSube el gasto en lobby internacional en Washington, mientras Japón intensifica su estrategia en sectores clave como autos, acero y electrónica.
El auge del cabildeo japonés
Las compañías japonesas elevaron un 30% su gasto en lobby en EE. UU. durante el primer trimestre de 2025, con un total de USD 7,29 millones, según datos de OpenSecrets analizados por Nikkei. Este aumento refleja un contexto de creciente presión regulatoria bajo el segundo mandato de Donald Trump, donde el gasto total en lobbying alcanzó USD 1.200 millones, un máximo histórico para el período enero-marzo.

Industria automotriz y siderúrgica, a la cabeza
El sector automotor japonés se encuentra en el centro de la movida: Nissan Motor duplicó su inversión en lobby, mientras que General Motors lideró con USD 8,15 millones, un 70% más interanual. En el rubro del acero, Nippon Steel multiplicó por siete su gasto hasta USD 1,83 millones, en el marco de la adquisición de U.S. Steel, recientemente concretada.
Una herramienta clave ante las políticas de Trump
Más que buscar reformas estructurales, el lobby actual se orienta a la negociación por beneficios específicos, como subsidios a cambio de inversiones, según explicó Keisuke Hanyuda, CEO de Owls Consulting Group. Con nuevas tarifas al acero y aluminio ya impuestas en junio, y negociaciones comerciales en marcha, las empresas extranjeras buscan estar un paso adelante en Washington.
La tendencia se expande
Mientras empresas chinas aumentaron un 15% su gasto y las surcoreanas un 7%, el 10% de las firmas japonesas consultadas por Nikkei dijeron que aumentarán su presupuesto de lobbying este año. Algunas, como fabricantes de componentes electrónicos y astilleros, planean comenzar desde cero en esta área.
Acceso a información estratégica
Uno de los beneficios ocultos del cabildeo es el acceso temprano a los lineamientos económicos de la Casa Blanca, lo que permite a las empresas anticipar escenarios adversos. Para Hanyuda, los sectores japoneses, químico y electrónico aún carecen del peso negociador necesario, y deberían fortalecer su presencia en el juego político de EE. UU.
