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Durante su mandato en Ciudad del Vaticano, el Papa Francisco mantuvo su llamado a luchar contra la injusticia y la desigualdad que derivan del dinero. En numerosas encíclicas y declaraciones, el sumo pontífice hizo llamados al uso responsable de las finanzas para no perjudicar a las comunidades. En las siguientes líneas repasamos la visión del sumo pontífice sobre el dinero tradicional.
5 años antes del ascenso de Jorge Bergoglio al máximo puesto de la Iglesia Católica de Roma en 2013, el mundo financiero sufrió una sacudida. Se trata de la crisis de 2008, la cual arruinó el futuro de una generación y dejó en evidencia los problemas que derivan del dinero. Así, durante su estadía en Roma, el Papa hizo llamados a un uso racional de las finanzas.
En algunas encíclicas como Laudato Si (2015) y Fratelli Tutti (2020), el sumo pontífice criticó las finanzas separadas de la economía real. Lamentó que las finanzas tradicionales funcionaran como un casino que fomenta la desigualdad social y las injusticias. Así, pidió que se detuviera el apetito especulativo que provoca enormes problemas sociales en todo el mundo.
En Fratelli Tutti destacó que se debe fomentar la solidaridad por medio de la lucha contra «los destructores efectos del imperio del dinero». Poco más de 10 años antes de esta declaración, otra persona pensaba lo mismo y decidió actuar, su nombre: Satoshi Nakamoto.
El Papa Francisco y Satoshi Nakamoto entendieron que el dinero tradicional era fuente de injusticias
En las mencionadas encíclicas, el Papa Francisco remarcó que el dinero debía utilizarse para causas justas, no para guerras y explotación. La doctrina social de la Iglesia y el magisterio del Papa dejan claro que el objetivo principal de quienes manejan la economía es promover la inclusión financiera. Sin embargo, en los hechos esto no sucede y gran parte de la responsabilidad recae sobre la naturaleza del sistema y el dinero.
En períodos de crisis, los bancos centrales aplican políticas monetarias de austeridad en las que las personas comunes son las que pagan las consecuencias. La emisión de dinero sin respaldo se convierte en la principal fuente de inflación, la cual pesa sobre los presupuestos de los hogares.
El endeudamiento se carga principalmente sobre las futuras generaciones y convierte el dinero en un instrumento de transferencia de riquezas desde los ciudadanos hacia los grandes imperios especulativos. Esta visión, con matices, es prácticamente idéntica en los planteamientos del Papa Francisco y Satoshi Nakamoto cuando criticaron el viejo sistema.
Precisamente, las políticas de hacer que las personas paguen los errores de los bancos centrales y las grandes instituciones financieras motivó el nacimiento de Bitcoin. Para Nakamoto, fue imperativo crear una alternativa para que las personas salieran de esa trampa de drenaje de riquezas denominada dinero tradicional.
A pesar de que las criptomonedas también replican algunos de los elementos negativos del viejo sistema, las mismas cuentan con un potencial transformador. En ese sentido, queda de parte de los inversores y las personas utilizarlas para promover la inclusión y el bienestar en lugar de los antivalores. ¿Está el mundo cripto listo para seguir las recomendaciones del Papa Francisco?

Estoy completamente seguro, al menos dentro de nuestro proyecto, que la inclusión es posible.
Hemos sido testigos de excepción respecto a esto, dado que nuestra blockchain es libre de tasas intermediarias, con el fin de incluir a todo aquel que desee entrar al mundo Web3 sin afectar su precario presupuesto.
Es un valor innegociable e inherente a Satoshi Nakamoto..!