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Las acciones de Tesla (TSLA) sufrieron una caída dramática de más del 15% el pasado lunes, alcanzando su nivel más bajo desde noviembre y registrando uno de sus peores días desde 2020. Este desplome elimina todas las ganancias obtenidas tras las elecciones presidenciales, profundizando una tendencia a la baja que ha marcado el desempeño reciente de los mercados.

Preocupaciones por la demanda y recortes en pronósticos
El retroceso en el valor de las acciones se debe, en gran parte, a las preocupaciones sobre la demanda de los vehículos emblema de Tesla, el Model 3 y el Model Y.
Los analistas de UBS redujeron su pronóstico de entregas para el primer trimestre, estimando 367.000 unidades, una disminución respecto a las 437,000 proyectadas anteriormente. Esto representa una caída interanual del 5% en las entregas y un descenso significativo, de casi el 26%, en comparación con el cuarto trimestre de 2024.
Según datos de UBS, los tiempos cortos de entrega de estos modelos en mercados clave indican una posible falta de demanda sostenida.
En China, uno de los mercados más importantes para Tesla, los envíos cayeron un 49% en febrero en comparación con el año anterior, alcanzando su nivel más bajo en tres años. Este desempeño acentúa las dudas sobre los fundamentos de crecimiento de la empresa en el país asiático.
Análisis mixto en Wall Street
A pesar de este panorama, algunos analistas mantienen su perspectiva optimista sobre Tesla. Dan Ives, de Wedbush, calificó esta caída como una «prueba de fuego» para los inversionistas optimistas, reafirmando su calificación de «Outperform» y su precio objetivo de $550 dólares por acción.
Por su parte, Morgan Stanley reiteró su apuesta por Tesla como líder en tecnología, inteligencia artificial y robótica, con una proyección de precio de $430.
Sin embargo, otros, como UBS, sostienen su recomendación de venta, señalando que la empresa enfrenta desafíos clave en su transición de una firma automovilística tradicional a una diversificada en tecnología avanzada.
Factores externos y futuros resultados
El impacto de factores externos, como las incursiones de Elon Musk en el ámbito político tras su participación en la administración de Trump, también ha generado tensiones entre consumidores e inversores.
La caída en las ventas en Europa y la percepción negativa de Musk en encuestas recientes se suman a los desafíos a corto plazo para la compañía.
Tesla presentará sus resultados financieros del primer trimestre el próximo 22 de abril, momento en el que se podrían esclarecer las perspectivas a futuro y los retos que enfrenta la compañía en sus principales mercados.
Conclusión
La fortaleza de Tesla, que alguna vez lideró la narrativa disruptiva en el sector automovilístico, ahora está siendo puesta a prueba por una combinación de demandas de mercado, competencia y factores externos. Los próximos meses serán cruciales para definir si la compañía puede mantener su posición estelar o si los retos actuales afectarán su liderazgo en el sector.
