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La economía de China ha comenzado 2025 con signos preocupantes de desaceleración, desafiando las expectativas de un repunte sólido impulsado por los estímulos fiscales y monetarios del año anterior.
El país enfrenta una caída en su actividad económica, lo que subraya la urgencia de medidas más contundentes por parte del gobierno.
Contracción de la actividad fabril y servicios
El índice de gerentes de compras (PMI) del sector manufacturero cayó en enero a 49,1, el nivel más bajo desde agosto, tras tres meses consecutivos de expansión.

Este indicador refleja una contracción preocupante en la actividad fabril, un sector crucial para la economía china. La actividad fabril son procesos que transforman fuentes de energía y materias primas para generar productos.
Por otra parte, el índice no manufacturero, que mide los sectores de servicios y construcción, se redujo a 50,2, apenas por encima de la línea que separa el crecimiento de la contracción.
Este panorama desalentador coincide con otros datos que muestran un apoyo fiscal insuficiente en 2024, a pesar de programas para subsidiar el consumo y la compra de maquinaria. Las ganancias de las empresas industriales sufrieron una caída por tercer año consecutivo, reflejando las presiones deflacionarias que persisten en la economía.
La amenaza del estancamiento
Los indicadores actuales apuntan a un riesgo significativo de estancamiento en la segunda economía más grande del mundo. Sin un incremento en el gasto público y una política fiscal más expansiva, China podría enfrentar una desaceleración más pronunciada en 2025.
Carlos Casanova, economista senior para Asia de Union Bancaire Privée, enfatiza la necesidad de una postura más favorable al crecimiento en los frentes monetario y fiscal para evitar este escenario.
El contexto internacional también aumenta las presiones sobre la economía china.
La amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos podría debilitar la demanda externa, mientras que el consumo interno sigue afectado por un mercado laboral frágil y una crisis inmobiliaria prolongada.
Impacto en los mercados financieros
El índice CSI 300 de acciones chinas sufrió una caída del 0,4% al cierre del mercado, mientras que el yuan se depreció un 0,4% tanto a nivel nacional como internacional. Los futuros de la deuda pública china a 30 años registraron un aumento del 0,7%, reflejando una mayor aversión al riesgo entre los inversores.

En 2024, China logró cumplir su objetivo oficial de crecimiento del 5%, impulsada por un repunte en las exportaciones y un conjunto de políticas económicas aplicadas hacia finales de año.
Sin embargo, la recuperación ha sido desigual, con la manufactura como un punto brillante ocasional, pero con un consumo debilitado por problemas estructurales.
Políticas económicas en la mira
El gobierno chino ha prometido implementar políticas fiscales y monetarias más agresivas en 2025. Entre las medidas anunciadas se incluyen un mayor coeficiente de déficit presupuestario y recortes en las tasas de interés. No obstante, el banco central ha priorizado la estabilización del yuan sobre la flexibilización monetaria, lo que genera dudas sobre la audacia de las medidas para combatir la deflación.
El presidente Xi Jinping reiteró el compromiso de profundizar las reformas económicas y fortalecer la recuperación.
Sin embargo, los economistas advierten que la economía aún está lejos de alcanzar un crecimiento sostenible, especialmente ante la debilidad de la demanda interna y los obstáculos en el comercio exterior.
Perspectivas para 2025
La actividad económica china se desaceleró notablemente en enero. A pesar de los intentos recientes por impulsar el crecimiento, la situación es más grave de lo esperado.
Raymond Yeung, economista jefe para la Gran China de ANZ, sugiere reducir los requisitos de reservas de los bancos como una medida eficaz para reactivar la economía.
Bloomberg Economics coincide en la necesidad de un apoyo político más enérgico, proponiendo medidas monetarias más flexibles para enfrentar los desafíos actuales. Los indicadores del PMI de enero confirman esta preocupante tendencia y anticipan dificultades en la economía china.
Conclusión
A principios de 2025, China tiene dificultades económicas.
Las fábricas están produciendo menos cosas, los servicios como restaurantes y hoteles no van bien y la construcción de casas y edificios está más lenta. Además, otros países están poniendo obstáculos a la economía china.
Para evitar que la economía se quede estancada, el gobierno debe tomar medidas más fuertes y coordinadas. Tiene que hacer que la gente compre más cosas y que las empresas inviertan más dinero.
El futuro económico de China dependerá de lo rápido y bien que resuelva estos problemas.

















