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La estrategia energética que busca transformar el futuro de la IA.
Las necesidades energéticas de la inteligencia artificial (IA) están en aumento y el sector tecnológico busca fuentes de energía más confiables.
En este contexto, Exxon Mobil y Chevron han decidido aprovechar la oportunidad para posicionarse como los principales proveedores de energía para los centros de datos de IA. Ambas empresas petroleras apuestan por el gas natural como la solución idónea para satisfacer esta creciente demanda.
Exxon Mobil presenta su planta de gas natural para centros de datos
Exxon Mobil anunció esta semana la construcción de una planta de gas natural que alimentará centros de datos de inteligencia artificial. La empresa planea reducir en un 90% las emisiones de carbono del proyecto mediante el uso de tecnologías avanzadas de captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés).
«Trabajamos con grandes empresas industriales para ofrecer una solución energética fiable y de bajo carbono», declaró Kathryn Mikells, directora financiera de Exxon, durante una presentación ante analistas de Wall Street. Sin revelar los nombres de sus socios comerciales, Mikells destacó que la planta operará de forma independiente a la red eléctrica. Esta autonomía permitirá instalarla más rápido que los proyectos de generación de energía convencionales.
Exxon también ha invertido en una red de captura de carbono que se extiende a lo largo de la Costa del Golfo de Estados Unidos. Esta red incluye más de 1.448 kilómetros de tuberías que transportan CO2 desde clientes industriales hasta sitios de almacenamiento permanente.
La empresa calcula que la descarbonización de los centros de datos de IA podría representar hasta el 20% de su mercado direccionable para los servicios de captura y almacenamiento de carbono para 2050.

Chevron también entra al juego de la energía para la IA
No solo Exxon está moviendo fichas en este nuevo mercado. Chevron también está explorando formas de suministrar energía a los centros de datos de IA. Jeff Gustavson, presidente de la unidad de energías nuevas de Chevron, explicó que la empresa está bien posicionada para participar en esta iniciativa.
«Somos un productor importante de gas natural, contamos con equipos de generación de energía y tenemos grandes extensiones de terreno que podrían utilizarse para centros de datos», afirmó Gustavson durante la conferencia Reuters NEXT. Con esta infraestructura, Chevron busca aprovechar su experiencia en la industria para convertirse en un socio clave de las grandes tecnológicas.
El dilema entre gas natural y energía nuclear
Empresas tecnológicas como Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta han apostado principalmente por la energía eólica y solar para sus centros de datos. Sin embargo, la creciente demanda de energía generada por la IA está impulsando a estas compañías a buscar alternativas más estables. Como respuesta, algunas tecnológicas han mostrado un creciente interés en la energía nuclear.
Microsoft, por ejemplo, está colaborando para reactivar el reactor nuclear de Three Mile Island al comprar energía de la planta. Amazon y la unidad de Google de Alphabet están invirtiendo en reactores nucleares pequeños de próxima generación, mientras que Meta ha pedido propuestas para la construcción de nuevas plantas nucleares.
Sin embargo, la industria de los combustibles fósiles y los analistas energéticos sostienen que el sector tecnológico eventualmente tendrá que adoptar el gas natural. Argumentan que la construcción de plantas nucleares lleva demasiado tiempo. Los pequeños reactores nucleares que prometen las tecnológicas no se espera que estén disponibles comercialmente hasta la década de 2030.
Exxon confía en su ventaja competitiva
Darren Woods, director ejecutivo de Exxon, señaló que su compañía está mejor posicionada que cualquier otra empresa en Estados Unidos para satisfacer las necesidades energéticas inmediatas y futuras de la IA. Durante su intervención ante analistas de Wall Street, Woods criticó la apuesta de las tecnológicas por la energía nuclear, calificándola de una opción con «un largo camino por recorrer».
«Si estás apostando por la energía nuclear, queda un largo camino por delante», afirmó Woods. Exxon no busca convertirse en una empresa de generación de energía, según explicó, pero sí desea utilizar su experiencia en grandes proyectos para instalar capacidad de generación eléctrica para centros de datos durante las primeras etapas de la expansión de la IA.
Una vez que esta fase inicial esté completa, Exxon se centrará en capturar y almacenar las emisiones asociadas a los centros de datos. También planea suministrar gas natural descarbonizado a las plantas de energía que alimenten la IA, asegurando su posición como proveedor clave en este mercado emergente.
Conclusión
La transición energética ha abierto nuevas puertas a las petroleras. Exxon Mobil y Chevron lideran esta transformación, enfocándose en la energía para centros de datos.
Con inversiones en captura de carbono y su infraestructura de gas natural, estas empresas compiten con la energía nuclear y abastecen la creciente demanda de la IA. El gas natural descarbonizado podría ser el combustible del futuro digital.

















