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Espacio patrocinadoA pesar de que actualmente diversas empresas y personas ven al Bitcoin (BTC) como un medio para preservar sus ahorros, desde hace cientos de años, el oro y la plata resultaron ser el material preferido por las personas e instituciones para preservar sus riquezas y utilizarse como medio de pago.
No obstante, después de la Segunda Guerra Mundial, los políticos de los Estados Unidos decidieron que el dólar estadounidense debería tener un tipo de cambio fijo con el oro y todas las demás monedas circulantes se orientaron hacia el dólar estadounidense, poniendo a todo el mundo bajo un «patrón oro».
Esto cambió en 1971, cuando el presidente estadounidense, Richard Nixon, puso fin a este acuerdo. Por ello, desde entonces, todas las monedas del mundo han sido monedas fiduciarias. Las monedas fiduciarias se definen como dinero emitido por el gobierno que no está respaldado por ningún metal precioso, sino por la fe o confianza en el gobierno o banco central que lo emite.
Es importante señalar que de este concepto nace la palabra «Monedas Fiat» o monedas fiduciarias, que proviene del latín «Fiat» y se traduce como «hágase».
Asimismo, con el pasar de los años, muchas personas han criticado las monedas fiduciarias por ser propensas a sufrir abusos por parte de gobiernos y bancos centrales irresponsables.
Sin embargo, el Bitcoin es exactamente lo contrario de esto, ya que ningún gobierno, banco central o empresa tiene el control y las reglas que rigen su funcionamiento están codificadas en software. Además, el suministro del BTC está limitado a 21 millones de unidades, lo que lo hace un activo limitado similar al oro o la plata.
A continuación, explicaremos algunos beneficios que han impulsado, en los últimos años, la adopción del Bitcoin frente a las monedas Fiat.
El Bitcoin, la respuesta a la crisis financiera del 2008 y una herramienta de anonimato
Las criptomonedas se crearon como respuesta a la crisis financiera del 2008, con el objetivo de establecer un nuevo sistema financiero abierto, transparente y libre del control de los bancos centrales. Producto de ello, nace la primera y más popular criptomoneda conocida como Bitcoin, desarrollada por una persona (o grupo de personas) desconocidas, utilizando el seudónimo de «Satoshi Nakamoto» en el 2009.
Cabe destacar que la premisa del Bitcoin era crear un sistema de efectivo electrónico descentralizado y anónimo entre pares, que permitiera que los pagos en línea se enviaran directamente de una parte a otra sin pasar por una institución financiera.
Gracias a esta característica de anonimato, el Bitcoin ha ganado millones de seguidores, acumulando hasta la fecha más de $800.000 millones de dólares en capitalización de mercado.

Asimismo, si bien se puede rastrear una transacción hasta una dirección de Blockchain específica, la identidad del propietario de esa dirección generalmente se desconoce. Esto contrasta con las transacciones en monedas fíat, donde un banco o institución financiera puede identificar al remitente y al destinatario de una transacción.
Como ejemplo, si alguien quiere enviar BTC a otra parte, puede crear una nueva dirección de Bitcoin específicamente para esa transacción. Además, esta dirección es única y solo se usa para esa transacción, pudiendo crearse sin requerir ninguna información personal.
Por ello, las ventajas del anonimato del Bitcoin frente a las monedas fíat es muy clara, los usuarios pueden disfrutar de una mayor privacidad y protección frente a la vigilancia gubernamental o institucional. Esto es particularmente relevante en países donde hay malestar político o inestabilidad económica o donde los ciudadanos están sujetos a gobiernos opresivos.
Una política monetaria estable, seguridad y transparencia
Por otro lado, está el aspecto de la política monetaria, que se refiere a las acciones tomadas por un gobierno o banco central para controlar la oferta y disponibilidad de dinero en la economía de un país.
En las monedas fíat tradicionales, la política monetaria la controla el gobierno a través de un banco central, el banco central utiliza herramientas como operaciones de mercado abierto y requisitos de reservas, para gestionar la oferta monetaria y controlar la inflación.
No obstante, el Bitcoin opera con un sistema de política monetaria diferente. Las criptomonedas, como el BTC, tienen un algoritmo predeterminado que controla la oferta monetaria, este algoritmo evita el control centralizado del token y garantiza que su oferta sea finita, reduciendo así el potencial de inflación.
Adicionalmente, otro de los principales beneficios de las criptomonedas, como el Bitcoin, es su alto nivel de seguridad que se logra mediante la tecnología Blockchain.
Todas las transacciones se registran en un libro de contabilidad público que no se puede cambiar ni alterar. Esto significa que cualquiera puede ver el historial de una transacción en particular, lo que dificulta que los estafadores lleven a cabo actividades ilegales en la red.
Además, la imposibilidad de revertir o alterar transacciones en la red Blockchain reduce el riesgo de actividades como los reembolsos fraudulentos. Esta característica posiciona al Bitcoin como una alternativa más segura a los pagos con monedas fíat a través de tarjetas de créditos, que son vulnerables a devoluciones de cargo y disputas.
Asimismo, con el alto nivel de seguridad que otorga la tecnología de Bitcoin, las personas pueden estar tranquilas de que sus transacciones están seguras y que su información personal está protegida.
Las transacciones con Bitcoin son rápidas y económicas
Asimismo, las transacciones con bitcoins se han identificado como una alternativa más rápida y económica a las transacciones tradicionales de monedas fíat. Esto se debe a que las transacciones en criptomonedas se pueden procesar y verificar en cuestión de minutos o segundos, a diferencia de las transacciones en monedas fiduciarias, que podrían tardar días en procesarse.
Además, las tarifas de la «Lightning Network», un protocolo de capa 2 construido sobre la Blockchain Bitcoin, son insignificantes. Como referencia, la tarifa base por transacción en la Lightning Network, es de tan solo 1 Satoshi (0,00000001 BTC), aproximadamente $0,000425 dólares, una tarifa mucho más económica que las ofrecidas por los bancos tradicionales y por plataformas como Visa y Mastercard.
Actualmente, las redes de pago tradicionales como Visa y Mastercard, cobran a los comerciantes tarifas de alrededor del 2-4% por transacción, lo que las convierte en una opción costosa para las empresas. Es por ello, que la Lightning Network de la red BTC, puede convertirse en la mejor alternativa de pagos digitales.
Es importante señalar que las transacciones en monedas fíat, a menudo requieren intermediarios como bancos o instituciones financieras para facilitar el proceso de transacción. Estos intermediarios tienen sus propios tiempos de procesamiento y mecanismo de fecha valor, lo que puede provocar retrasos en las transacciones.
Como referencia, si una transacción con moneda fíat se realiza un viernes por la noche, es posible que la transacción no se muestre hasta la semana siguiente, lo que provoca retrasos.
Sin embargo, con el uso de la tecnología Blockchain, las transacciones con BTC evitan la participación de intermediarios y el mecanismo de fecha de valor, validando y confirmando cada transacción en tiempo real, asegurando la acreditación inmediata.
La adopción del Bitcoin: ¿Oportunidad o amenaza?
Las posibles consecuencias de que las criptomonedas como el Bitcoin reemplacen a las monedas fiduciarias son muy significativas. Esto debido a que no habría más billetes físicos y los pagos solo se realizarían mediante wallets digitales.
Además, como las transacciones se registrarían en una base de datos descentralizada a la que todos podrían acceder, las instituciones financieras tradicionales quedarían obsoletas, alterando los modelos financieros ya establecidos.
Sin embargo, en el caso de que el Bitcoin reemplace a las monedas fiduciarias, podría haber un impacto negativo en la estabilidad económica global. Esto, como consecuencia de que las criptomonedas son muy volátiles y carecen de regulación, exponiendo a los usuarios a un alto riesgo que podría provocar perdidas significativas en el patrimonio de las personas o inversores.
Asimismo, otro riesgo importante es la posibilidad de que demasiado poder e influencia se concentren en manos de unos pocos. Es por ello, que la dependencia de las criptomonedas, como el BTC, podría dejar a las economías vulnerables a ciberataques y fallas tecnológicas.
Como referencia, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido numerosas veces sobre las posibles consecuencias de la adopción generalizada de criptomonedas. El FMI aconseja a las naciones que aborden el tema con cautela, garantizando que se establezcan marcos regulatorios que ayudarían a mitigar muchos de los riesgos asociados con el lavado de dinero y la evasión fiscal.
Finalmente, a medida la tecnología Blockchain avanza, la relación entre las monedas fíat y el BTC seguirá moldeándose por nuestra comprensión en constante evolución de lo que puede y debe ser el dinero. Ya sea que uno elija seguir con las monedas fíat o explorar el vasto terreno de las criptomonedas, la clave está en comprender sus diferencias fundamentales y cómo cada una encaja en la estrategia financiera, personal o empresarial de cada uno.

















