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Desde la invenciĂłn de la Internet moderna hace casi 30 años, ha servido como la columna vertebral de cientos de invenciones tecnolĂłgicas. Es incomprensible para la mayorĂa de las personas imaginar la vida sin Internet, ya que ha sido arraigada en casi todos nuestros hábitos diarios.
El Antiguo Testamento
Una vez que retire las capas de lo que realmente consiste Internet, verá que la principal forma de comunicaciĂłn hoy en dĂa es a travĂ©s del Protocolo de Transferencia de Hipertexto (o HTTP, como se conoce más comĂşnmente), que es una solicitud. Protocolo de respuesta.
Un cliente, por ejemplo, un navegador web, envĂa una solicitud a un servidor externo. Luego, el servidor devuelve un mensaje de respuesta, por ejemplo, la página de inicio DECENT al cliente. Este es un protocolo dirigido a la ubicaciĂłn, lo que significa que los datos se identifican por ubicaciĂłn en lugar del contenido de los datos. Esto hace que sea más fácil distribuir, administrar y escalar la capacidad de los servidores y clientes.
Sin embargo, esto es problemático porque los usuarios tienen que viajar a travĂ©s de Internet para acceder a datos especĂficos, aunque a veces los mismos datos están disponibles en una ubicaciĂłn más cercana. Esto se ha mejorado recientemente con un aumento en la velocidad de Internet, pero aĂşn puede ser un problema fundamental ya que el cliente solo necesita saber dĂłnde está la ubicaciĂłn de los datos, no el propietario de los datos.
Con HTTP, los datos se almacenan en servidores centralizados. Esto es Ăştil y generalmente funciona muy bien hasta que un servidor se apaga o está fuera de lĂnea debido a circunstancias imprevisibles. Además, el almacenamiento de datos en servidores centralizados lo hace más vulnerable a los piratas informáticos.
Tomemos, por ejemplo, las recientes violaciones de datos en Facebook, donde se filtraron 87 millones de cuentas de Facebook a un grupo de investigaciĂłn. Cualquier persona con acceso a su servidor podrĂa, en teorĂa, alterar o piratear sus datos, haciĂ©ndolo muy susceptible a violaciones de seguridad y privacidad.
El Nuevo Testamento
En noviembre de 2018, se lanzĂł por primera vez una versiĂłn estable del protocolo del Sistema de archivos interplanetario (IPFS), originalmente creado por el cientĂfico informático Juan Benet. IPFS resuelve algunos de los problemas que ocurren con el protocolo HTTP, principalmente porque usa direccionamiento basado en contenido en lugar de basado en ubicaciĂłn.
En IPFS, cada archivo tiene un hash Ăşnico que se puede considerar como una huella digital Ăşnica. Cuando necesita contenido de datos especĂficos, simplemente le pide a la red una copia del hash especĂfico, en lugar de su direcciĂłn IP.
En resumen, es un sistema de intercambio de archivos P2P que no depende de direcciones locales, por lo que lo hace más eficiente que HTTP. Una vez que haya descargado los datos a travĂ©s de un hash especĂfico, obtiene una copia de los mismos y puede proporcionarlos para futuras solicitudes. Como resultado, esto se convierte en un sistema que se acelera a medida que se comparten más archivos porque más personas tienen una copia del mismo.
Sin embargo, el IPFS tiene sus inconvenientes. Por un lado, como no hay un servidor centralizado, las actualizaciones y los cambios no se pueden hacer internamente. En su lugar, tienen que hacerse sobre una base de lanzamientos continuos de nuevas versiones. Un segundo desafĂo es asegurar que los archivos estĂ©n constantemente disponibles.
Cuando están centralizados, los archivos son controlados por una parte que está incentivada para asegurarse de que el servidor estĂ© en funcionamiento. En IPFS, las copias de datos se guardan en nodos separados. Si estos nodos están fuera de lĂnea, estos archivos no estarán disponibles. Por lo tanto, IPFS solo puede sostenerse y crecer en funciĂłn del crecimiento de los usuarios.
El futuro de IPFS
Cuando debutĂł IPFS por primera vez, la idea era crear una versiĂłn descentralizada de la Internet existente, basada en los principios anteriores. Sin embargo, con la apariciĂłn y la popularidad de blockchain, una soluciĂłn hĂbrida que combina lo mejor de ambos mundos se ha disparado.
La implementaciĂłn serĂa simple. IPFS es capaz de almacenar grandes cantidades de datos. Blockchain es un registro de transacciones inmutable en el que cada enlace de IPFS se estampa en la propia cadena de bloques. Esto beneficiarĂa a los usuarios que crean su contenido original y constantemente cargan y descargan grandes bloques de contenido, como videos de 1080p HD o 4K. Esencialmente, este ejemplo es cĂłmo funciona la cadena de bloques DCore.
DCore está integrado con IPFS, que es responsable de la carga y descarga de contenido entre los sembradores y los usuarios en la plataforma de Dcore. El equipo incluso ha implementado un sistema en el que se recompensa a las sembradoras por almacenar y permitir la descarga de contenido como una de las caracterĂsticas principales de Dcore.
Al igual que Internet y HTML, hace unos 20 años, creemos firmemente que IPFS puede liberar el verdadero potencial de blockchain, especialmente para la distribución de contenido y las industrias de medios.
El primer paso para cualquier tecnologĂa disruptiva es crear conciencia de su existencia. IPFS y su integraciĂłn con la tecnologĂa blockchain es pionera en un nuevo modelo para la era descentralizada. El tiempo dirá a dĂłnde iremos desde aquĂ, pero como la primera compañĂa de blockchain en implementar este modelo en la plataforma DCore, existe entusiasmo con el futuro.
