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Los delincuentes persiguen a los grandes tenedores de Bitcoin y Ethereum, aprovechando la facilidad con la que se pueden transferir grandes riquezas virtualmente.
En el balneario de Phuket, Tailandia, el mes pasado, los asaltantes empujaron a su vĂctima, un joven ruso, a su apartamento y lo mantuvieron allĂ con los ojos vendados, hasta que iniciĂł sesiĂłn en su computadora y transfiriĂł cerca de $ 100 mil dĂłlares americanos en Bitcoin a una billetera (wallet en inglĂ©s) en lĂnea que ellos controlaban.
Unas pocas semanas antes de eso, el jefe de un intercambio de Bitcoins en Ucrania fue tomado como rehĂ©n y solo liberado despuĂ©s de que la compañĂa pagara un rescate de $ 1 millĂłn en Bitcoins.
En la ciudad de Nueva York, un hombre estuvo cautivo por un amigo hasta que transfirió Ethereum, por un valor de $ 1.8 millones, la segunda moneda virtual después de Bitcoin.
Los ricos siempre han temido el robo y la extorsión. Ahora los grandes poseedores de Bitcoins y sus hermanos se han convertido en marcas seductoras para los delincuentes, especialmente porque los precios de las monedas entraron a la estratosfera el diciembre del año pasado.
Las criptomonedas se pueden transferir fácilmente a una dirección anónima configurada por un criminal. Si bien los bancos pueden detener o revertir las grandes transacciones electrónicas realizadas bajo coacción, no hay un banco detrás de Bitcoin para detener o recuperar una transferencia, lo que hace que las probabilidades de un atraco armado exitoso resulten terriblemente atractivas.
Los ladrones han aprovechado este sistema en un nĂşmero sorprendente de casos recientes, desde Rusia, Ucrania y TurquĂa hasta Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña.
“Esto se está volviendo cada vez más generalizado y afecta a más divisiones de aplicación de la ley que se ocupan del crimen organizado y el crimen violento a nivel local”, dijo Jonathan Levin, fundador de Chainalysis, que ha trabajado con varias agencias de aplicación de la ley en delitos de criptomonedas.
La empresa de Levin se especializa en rastrear transacciones criminales en la cadena de bloques, el libro de contabilidad computarizado donde cada transacciĂłn de Bitcoin se registra pĂşblicamente de forma pseudoanĂłnima.
La encadenaciĂłn ha ayudado a la policĂa a intentar localizar a los delincuentes en varios casos recientes, incluidos algunos que no se han hecho pĂşblicos, segĂşn Levin.
Pero incluso cuando se puede rastrear una transacciĂłn, el diseño de Bitcoin significa que los delincuentes no tienen que asociar su identidad con su direcciĂłn de Bitcoin, como es necesario con la mayorĂa de las cuentas bancarias tradicionales. Eso ha obstaculizado a la policĂa en varios casos.
“Para esto, la ventaja de Bitcoin es que es difĂcil de verificar”, dijo Chanut Hongsitthichaikul, un investigador de la estaciĂłn de policĂa de Chalong, que investigĂł el caso en Phuket.
“Le preguntamos a la vĂctima cĂłmo rastrearlo, ya que conocen Bitcoin mejor que nosotros. Les preguntamos cĂłmo revisar el receptor. Dijeron que no hay manera. Es difĂcil de hacer”.
La policia tailandesa rastreĂł la computadora portátil de la vĂctima, que tambiĂ©n fue robada, a Kuala Lumpur. AhĂ es donde el camino se enfriĂł
Si bien la reciente ola de delincuencia ha traĂdo un nuevo nivel de violencia, los tenedores de criptomonedas han sido objetivos durante años. Los delincuentes han estado organizando una campaña de larga duraciĂłn para secuestrar de forma remota los nĂşmeros de telĂ©fonos de los titulares de divisas virtuales prominentes con el fin de obtener el control de sus billeteras digitales y de esta manera robar sus fondos.
Hace algunos años,algunos de los primeros defensores de Bitcoin hicieron que los equipos SWAT llamaran a sus hogares por personas que exigĂan grandes pagos de Bitcoin para detener el acoso, una táctica llamada “SWATing” en algunas comunidades en lĂnea.
También ha habido muchos encuentros documentados en todo el mundo en reuniones en persona donde las mismas buscaban convertir dinero efectivo en virtual, incluido uno el año pasado en Palm Beach, Florida, donde el ladrón se robó $ 28 mil antes de ser arrestado.
Pero los criminales se han vuelto mucho más descarados a medida que el precio del Bitcoin se ha disparado. El ataque más audaz golpeĂł a Exmo, el intercambio de criptomonedas en Ucrania. El jefe ejecutivo de la bolsa, Pavel Lerner, fue secuestrado el dĂa despuĂ©s de Navidad y liberado unos dĂas despuĂ©s de que su empresa pagara el rescate de Bitcoin por un valor aproximado de $ 1 millĂłn.
Un mes antes, un hombre de negocios turco se vio obligado a entregar las contraseñas de sus wallets, que contenĂan casi $ 3 millones en Bitcoins, luego de que una pandilla armada en Estambul detuviera su automĂłvil y pareciera sabes sobre sus posesiones de Bitcoins, segĂşn reportajes locales.
Muchos grandes tenedores de criptomonedas dicen en privado que ya no viajarán a Rusia, TurquĂa u otros paĂses donde suponen que los ataques pueden ser más fáciles de realizar debido al crimen organizado.
Los crimines sin resolver han sembrado el miedo entre los llamados cryptorich, que han aumentado durante el año pasado.
En una conferencia exclusiva para cerca de 170 lĂderes de la industria de las criptomonedas a principios de este mes de noviembre, hubo una mesa redonda sobre cĂłmo lidiar con la amenaza de robo, extorsiĂłn y secuestros en los que los delincuentes buscan Bitcoins u otras criptos.
Los organizadores de la conferencia, conocidos como la Mesa Redonda de Satoshi y que se llevaron cerca de CancĂşn, MĂ©xico, trajeron una fuerza de seguridad e instituyeron medidas de privacidad importantes para que los huĂ©spedes sean protegidos de los delincuentes mientras asistĂan.
La mayorĂa de los crypto rich son reacios a hablar pĂşblicamente sobre el riesgo de ataques fĂsicos, por temor a convertirse en objetivos.
Pero Jameson Lopp, un ingeniero Bitcoin y poseedor de los mismos desde los inicios de la criptomonedas, dijo que la comunidad debe ser proactiva para enfrentar la amenaza, para que los delincuentes sepan que las personas están tomando medidas para protegerse.
El verano pasado, alguien llamó a un equipo SWAT a la casa de Lopp para hostigarlo. Desde entonces, Lopp ha instalado cámaras de circuito cerrado alrededor de su propiedad y ha publicado fotos en Twitter del arma automática que tiene en casa.
En una medida más técnica de defensa, Lopp ha mantenido durante mucho tiempo sus tenencias de criptomonedas en las llamadas carteras de firma múltiple creadas por la empresa para la que trabaja, BitGo. Estas billeteras requieren que varias personas firmen una transacción antes de que el dinero pueda moverse.
Lopp irá aún más lejos este año, cuando él, su novia y su perro se muden a un nuevo hogar. Él planea “quedarse a oscuras”: no le da la dirección a nadie y usa un apartado de correos para las entregas. Pero dijo que incluso eso no eliminará completamente sus preocupaciones.
“Si usted es rico y posee bienes raĂces, acciones o un equipo deportivo, alguien no puede asaltarlo y llevase a su equipo deportivo”, dijo.
“Tener activos criptográficos lĂquidos lo hace mucho más atractivo para este tipo de ataque criminal”.

