La Comisión Europea designó a ChatGPT como buscador de muy gran tamaño bajo la Ley de Servicios Digitales, imponiéndole sus reglas más estrictas de vigilancia.
OpenAI frena indefinidamente el modo adulto de ChatGPT. Más allá del contenido, la decisión revela un problema mayor: el impacto emocional y social de la inteligencia artificial.
El debate sobre el «modo adulto» de ChatGPT revela una pregunta más profunda: qué ocurre cuando las IA empiezan a ocupar espacios emocionales en la vida humana.